Agujeros arbitrarios

LOS PARQUÍMETROS TIENEN DIVIVIDO AL CABILDO de Naucalpan de Juárez. Y esto es así desde que se efectuó la firma del contrato entre el Ayuntamiento bajo la presidencia de David Sánchez Guevara y la empresa Parking Meter por vía de la adjudicación directa.

Desde entonces, finales de 2013, la oposición edilicia votó y alegó en contra en más de una vez, haciendo oídos a la inconformidad de la población, incluidos los comerciantes. No obstante la medida se aplicó.

Foto: Diario Fuerza del Estado de Mexico
En diciembre del 2014, el hoy diputado federal electo David Sánchez Guevara solicitó licencia para separarse de la presidencia municipal y competir en las elecciones efectuadas el 7 de junio de 2015. La "rispidez" entre algunos miembros del cabildo y el expresidente municipal llevó a que, luego de estires y aflojes, una vez otorgada la licencia, casi de inmediato y automáticamente el Cabildo, por votación mayoritaria, suspendiera la operación hasta ser desahogada la garantía de audiencia de la empresa, instrucción que fue efectiva desde el 6 de enero y hasta el 7 de agosto, fecha cuando se reactivó por causa de la sentencia del Tribunal de lo Contencioso Administrativo a favor de la empresa toda vez que, a su juicio, los argumentos del cuerpo edilicio carecían de base.

Por lo visto, así en el presupuesto como en las calles, al municipio le salen agujeros por doquier. Las estimaciones hechas por Indicios Metropolitanos con base en información publicada por el mismo ayuntamiento acerca de los ingresos relacionados al concepto de lo recaudado por los parquímetros contrastan con las expuestas en otros medios. Por ejemplo, el periódico Hoy Estado de México afirmó en una nota de la colega Julieta Quezadas que el monto recaudado de enero a agosto por la empresa ronda los 4 y medio millones de pesos, cuando el solo contraste con el mismo período del 2014 y a pesar de la suspensión bien podría lindar 3 veces esa cantidad, como anoté en estos Indicios Metropolitanos, para empezar porque no son pocos los ciudadanos que han seguido depositando en las alcancías en el desconocimiento de la medida o por temor a ser infraccionados. Mientras no haya transparencia al respecto tanto de parte del gobierno municipal como de la empresa, no sabremos de cierto el monto recaudado.

Cifras estimadas aparte, lo que ahora está en el aire es lo relativo a la sentencia del tribunal. La décimo sexta regidora del PRD, Esther Tapia, declaró a Indicios Metropolitanos:
El TRICA resolvió la nulidad del acuerdo por el que nosotros revocamos el acuerdo anterior. Con eso se nos imposibilitó ―al Cabildo― para detener el funcionamiento de los parquímetros. Por lo tanto en cuanto se firme la sentencia van a empezar a operar nuevamente, pero solo hasta el 31 de diciembre del 2015 que es la fecha cuando termina esta administración pública y por lo tanto el contrato. Siempre se podrá volver a firmar un acuerdo, pero a partir de que se apruebe el funcionamiento, los ciudadanos tendríamos 30 días hábiles para poder demandar la nulidad.
En una entrega anterior aquí, comenté que el Cabildo había interpuesto un recurso de revisión tras saber el sentido de la sentencia del TRICA, pero a decir de algunos regidores quizá se desistiera de ello por haber la posibilidad de que se fincaran responsabilidades y se obligara al Cabildo ―específicamente a los votantes en contra del contrato― a resarcir el daño financiero sufrido por la empresa con motivo de la suspensión.

Foto: Archivo VETA Creativa
Acerca de esto, el primer síndico Rafael Ranero Barrera (PRI) dijo a Indicios Metropolitanos:
No ha habido desistimiento aún. Se ingresó un recurso de revisión a la sentencia y, previendo la ratificación de la misma, se acatará dicha sentencia. En dado caso, el desistimiento sería por parte de la empresa; pero ella ya ganó la demanda. 
La sentencia de este caso es que el tribunal decreta la invalidez del acuerdo por el que fueron suspendidos los parquímetros y ordena ―en atención al derecho que asiste a la empresa― que continúe su operación. 
El otro supuesto solo sería en caso de no acatar el gobierno la sentencia y que la empresa iniciara una demanda en ese sentido, pero ese es un tema totalmente distinto y que no procedería si estos, los parquímetros, estuvieran en operación.
De lo dicho por los entrevistados puede entenderse que el Cabildo dejará correr la sentencia y esperará el resultado de la revisión ―la que se llevará otro rato― en parte para curarse en salud, en parte por estrategia legal.

Foto: Rebeca Jiménez / El Unversal
A fin de cuentas, en el entredicho y el impase, la reactivación de los parquímetros significará más falta de claridad en las cuentas, más recaudación; o quizá sea el pretexto perfecto para exigir una mayor y mejor transparencia a las instancias de gobierno municipal en este como en otros temas, porque ahí están también, entre muchos otros asuntos sin resolver el del ya famoso y como ahora lo llaman algunos ciudadanos “agujero de La Florida” o “Cráter de Las Torres”, hoyo practicado por cierta meteórica empresa “fantasma” en el camellón que hace lindar al fraccionamiento La Florida con el Periférico, en el interés de erigir un anuncio espectacular y acerca del cual el síndico Ranero afirmó: “habremos de insistir a la Junta de Caminos y a Protección Civil del Estado de México”. ¡Y eso que la alcaldesa interina, Claudia Oyoque, afirmó el 29 de julio en sesión de Cabildo abierta al público y tras la intervención del líder vecinal Antonio Arzate Flores “Míster Bache” que “el tema de los baches ya es un problema de salud pública”. O sea, después del niño ahogado…

Cuando lo seguro es la incertidumbre

LAS TORRENCIALES LLUVIAS de los últimos tiempos han sido una constante preocupación en varias partes de la República Mexicana y el centro de la misma no ha sido la excepción. Las condiciones de mal mantenimiento de los cuerpos de agua y ríos al interior del territorio, la acumulación de basura, el abuso y la corrupción que han prohijado asentamientos irregulares en riberas, cañadas y playas son otros de los muchos factores que, aunados al cambio climático, ponen en riesgo la seguridad y la salud de la población.

Por otra parte, otra forma de abandono que también afecta a la ciudadanía en la seguridad es el que sufren miles de equipamientos de las policías municipales y estatales. La desidia, la mala administración y también la corrupción han ocasionado que mucho del equipo que debería estar destinado al cuidado de la integridad física y de los bienes de la población y el estado en general terminen en calidad de despojos en cementerios "clandestinos".

De estos temas trata el video que se suma a los contenidos visuales de estos Indicios Metropolitanos.




Un tribunal a modo

VUELVEN LOS PARQUÍMETROS a Naucalpan de Juárez. En realidad nunca se han ido, solo esperaban el momento cuando un Tribunal de lo Contencioso Administrativo ―¿hecho a modo del ex presidente municipal David Sánchez Guevara?― fallara a favor de la empresa Parking Meter, a pesar de los argumentos en contra tanto de regidores y síndicos del Cabildo como del descontento popular respecto de la recaudación de impuestos a los automovilistas obligados a pagar estacionamiento por medio de parquímetros, polémica iniciativa promovida por el expresidente mencionado a mediados de 2013.

Hará dos semanas, hacia el 23 de julio, el TRICA emitió el fallo mediante dictamen del órgano colegiado, en cuya resolución del juicio TCA-P/537/2014 argumentó:
Los alegatos presentados por el cuerpo edilicio para cancelar el contrato de prestación de servicios de la empresa Parking Meter, fueron «inadmisibles» e improcedentes.
Foto: Archivo VETA Creativa
Alrededor de esa fecha y como informó Indicios Metropolitanos, vecinos que pidieron no ser identificados realizaron una clausura simbólica de los parquímetros. El fallo se hizo oficial mediante su publicación el reciente 6 de agosto.

Los parquímetros “volverán a funcionar” a partir del 7 de agosto de 2015 y es de suponerse que igual sucederá con las multas correspondientes. El contrato de la empresa concluirá el 31 de diciembre de este año. ¿La reactivación supondrá la renegociación del mismo? ¿Y si es así, bajo qué términos? ¿También mediante adjudicación directa? Estas y otras preguntas ya serán harina del costal que toque cargar al presidente municipal electo Edgar Olvera en cuanto tome posesión del cargo.

El curso del dinero
Entrecomillo eso de “volver a funcionar” porque nunca dejaron de hacerlo. Muchos pobladores “distraídos” jamás enterados de las medidas de suspensión y otros temerosos de ser infraccionados seguían depositando el pago correspondiente y la empresa concesionaria continuaba recopilando lo recaudado para repartir supuestamente en los términos de ley y conforme al contrato el 40% para la tesorería del municipio de Naucalpan de Juárez. Ahora los términos quizá se inviertan y sean los quejosos enterados que no pagaban en vista de la suspensión quienes ahora, por la premura en la aplicación y la tardanza en informar la medida sufrirán las consecuencias.

Aun cuando no ha habido transparencia sobre el destino de dichos fondos recaudados desde enero a la fecha, estimaciones sobre la base de los datos del mismo periodo de 2014 hacen pensar que estos ascenderían a la fecha a entre 10 y 12 millones de pesos que en total, para el poco más de año y medio recaudado, ascendería a poco más de 35 millones de pesos ingresados solo para el gobierno, pues el restante 60%, es decir 52.5 millones se los ha embolsado la concesionaria que teóricamente invirtió algo así como 700 millones de pesos. ¿Dónde están esos dineros? ¿Dónde estuvo el negocio redondo? Y no me dirán que invertidos en “obra invisible” ―como se califican a ciertas obras públicas como drenaje, alcantarillado, agua potable, etcétera.

Ya en marzo de 2013, en estos Indicios Metropolitanos había hecho hincapié en el dato de que los parquímetros habían sido parte de un lote defectuoso adquirido por la empresa en Dubai
.
Miembros del Cabildo enterados del fallo días antes de la publicación oficial pretendieron promover un recurso de revisión, pero finalmente desistieron luego que este, de resultar contrario, podría fincar responsabilidades que implicarían la restitución de lo perdido por la empresa Parking Meter a consecuencia de la suspensión instruida por el Cabildo en enero de 2015, lo que significaría un desembolso de alrededor de 700 mil pesos por cada edil de un total de 10 que votaron a favor de suspender el contrato. Semanas antes, un grupo de ciudadanos interpuso una demanda de amparo sobre el mismo tema. Está en vías de espera la respuesta, pero dado el argumento ya citado se ve difícil que el TRICA recule en su decisión.

La Tesorería del ayuntamiento no ha dicho “esta boca es mía”, quizá escamada luego del escándalo OAPAS-Ficrea. Se limita a “transparentar” las cuentas con tablas y listas de gastos e ingresos en los que escarbar los detalles es arduo y desmotivador para el ciudadano común.

Fotos: Google Maps y Carlos Herrera
La presidenta interina Claudia Oyoque afirmó a medios que los fondos se destinarán al rubro de seguridad en las colonias y fraccionamientos respectivos donde se encuentran instalados los parquímetros, como La Florida y Satélite. ¿Será? Pues primero tendrían que hacer algo con el cementerio de unidades policíacas y de gobierno que se encuentra a un costado del Parque Naucalli, en la calle Baden Powell, y rescatar del abandono otras desperdigadas por distintos puntos del municipio, hallándose descompuestas, destartaladas y en calidad de verdaderas carcachas, algunas de ellas de las “nuevecitas” que entregara pomposamente David Sánchez Guevara. Pero eso sí, ahí anda el gobierno canjeando armas por tabletas. ¿Cuántos oficiales de policía estarán intercambiando sus pistolas para hacerse de una tableta ya para su uso personal y dar el salto tecnológico o de perdida para venderla, sacarle algo de jugo ya para el pago de cuotas o de otras cosas más necesarias?

Foto: Archivo VETA Creativa
Policías entrevistados por Indicios Metropolitanos al respecto de esas unidades abandonadas ―algunas con más de dos o tres meses inactivas― declararon que en ocasiones esas las usan como dormitorios, como casetas de vigilancia o comedores, especialmente si se encuentran en sitios donde a veces se les ordena apostarse para hacer vigilancia en cumplimiento de alguna orden judicial.
Nosotros tenemos que pagar los gastos de las composturas, porque el gobierno no se hace cargo; y pues cómo, si lo que ganamos no da para dar mantenimiento a las unidades, armas y uniformes.
Indicios Metropolitanos pudo corroborar algunos de esos dichos y vecinos de la zona han testimoniado en el mismo sentido haciendo denuncia que ya se antoja añeja de tan reiterada. También cabe decir que en algunos casos, ciertos vecinos han aceptado de “buena gana” que les “boten” las unidades frente a sus domicilios porque “da la impresión de que estamos cuidados” o “por solidaridad con los uniformados”, así que se coluden con el abandono como una “medida disuasoria” para los delincuentes.

Así, entre parquímetros que no cobran pero cobran y patrullas de vigilancia que no vigilan; botones de alerta que no alertan, cámaras de seguridad que seguro no funcionan en su totalidad; luminarias que o apenas iluminan o de plano se pierden en la negrura de la oscuridad, baches que se reproducen peor que las cucarachas y las hormigas que cunden y plagan el municipio; agujeros para desplante de anuncios espectaculares surgidos de la nada, en mitad de la noche; legitimidad discutible de algunas autoridades de Participación Ciudadana elegidas por dedazo; policías que compiten con ladrones y muchas linduras más, el municipio de Naucalpan de Juárez se encuentra, no nada más empobrecido, sino en un estado de indefensión y simulación de veras preocupante. Mientras, un despreocupado Tribunal de lo Contencioso Administrativo se conforma con su burocrática respuesta: soy incompetente para tal y cual, como modo de sacudirse las pulgas de los rabiosos ciudadanos hartos de arbitrariedades e injusticias.