El Coco de los políticos mexicanos

julio 02, 2009 Santoñito Anacoreta 0 Comments


Sin ánimo de generar más ruido en torno a las elecciones intermedias que se celebrarán en México el próximo 5 de julio, sobre todo ahora que está en boca de todos la polémica en torno al VOTO NULO y el VOTO BLANCO; y más bien con la finalidad de orientar a la opinión pública, vaya al ciberespacio la siguiente información.
Diferencia entre Abstención, Voto nulo y Voto blanco
Votar es estrictamente un derecho y no, como algunos quieren que se crea, una obligación; puede verse como tal si y sólo sí desde el punto de vista social y moral. En cuanto derecho puede ejercerse o no a voluntad del ciudadano en mayoría de edad como individuo. Además de la obvia participación directa con el sufragio directo, en todo comicio organizado para efecto de elección de representantes, gobernantes, sondeo de opinión o cotejo de preferencias, tres son formas legítimas de participación democrática y todas arrojan información sobre el grado de composición o descomposición de un sistema político.
Abstención, cualquiera que sea la causa: desidia, flojera, fastidio o rebeldía es una de tres:
  1. Avalar por omisión.
  2. Decir a los políticos elegidos aún a pesar de la ausencia de uno ante la urna que se está conforme con quien resulte ganador, que no importa quién gane, aun cuando el argumento sea "todos son la misma vasca".
  3. Implica dejadez a modo de reacción, falta de interés en el proceso democrático. No cabe, salvo en situaciones de causa mayor, el pretexto de "no tuve tiempo de asistir a ejercer mi derecho".
Anular puede ser:
  1. Resultado de un error, una torpeza involuntaria al momento de registrar el propio voto (invadir o pasarse del espacio destinado a un partido o candidato, marcar más de de un espacio por indecisión o confusión). Pero cuenta.
  2. Una acción intencional, pensada, meditada, incluso dolosa en el afán de presionar, de provocar un cambio del estado de las cosas, del sistema político, de las formas de la democracia imperante. Para esto la acción debe ser evidente: cruzar o tachonar toda la boleta electoral sin afectarla en su integridad física, pues romperla, rasgarla, arrugarla cae e la categoría de delito electoral con una sanción de varios salarios mínimos.
Voto blanco es una forma de voto válido adicional al que comúnmente se practica para señalar a un candidato o partido seleccionado. Se refiere a la opción dada de un espacio sin logotipo de partido ni nombre de candidato y que se incluye en las boletas a efecto de que los votantes puedan anotar el nombre de un partido o candidato no registrado. Pensado originalmente para validar las candidaturas independientes, en las legislaturas como la mexicana donde no están permitidas las candidaturas de este tipo aun yendo en contra de la garantía individual consagrada en la Constitución del derecho a votar y ser votado, esta forma de voto válido sólo es tomado como dato estadístico vago y que se presta para suspicacias.
El Coco de los políticos
Estas tres formas de votación hoy, en México, han tomado carácter de coco, poniendo en alerta a los políticos. ¿Por qué? Porque pueden incidir de manera determinante en la composición del sistema de partidos y por lo tanto en las ventajas que este trae a las organizaciones políticas tal como ahora se definen y su consecuente registro institucional. Considérese lo siguiente:
20 % DE LOS VOTOS NULOS HACEN NULA LA CASILLA. 20 % DE LAS CASILLAS NULAS HACEN NULO EL DISTRITO. 20 % DE LOS DISTRITOS NULOS HACEN NULA LA ELECCIÓN.
La siguiente es la fórmula que emplean los partidos políticos para obtener el porcentaje de votación conseguido y poder conservar el registro ante el Instituto Federal Electoral (IFE) y por lo tanto gozar de la partida presupuestal correspondiente para funcionar (mucho dinero):
VOTOS RECIBIDOS POR DETERMINADO PARTIDO
DIVIDIDO ENTRE
VOTOS EMITIDOS EN LAS URNAS (LOS VOTOS EN LAS URNAS SON TODOS LOS VOTOS VÁLIDOS + VOTOS NULOS).
Para obtener y/o conservar un partido su registro ante el IFE, el mínimo necesario es 2.0%. Por lo tanto, si aumenta el universo de votos contenidos en la urna, el porcentaje a favor de ese partido disminuirá. Por lo que si un ciudadano no comulga con ninguna de las propuestas o candidatos, una opción para contrarrestar el natural voto "duro" que implican los simpatizantes, militantes y adherentes de un partido o candidato es que, en lugar de propiciar mayor abstención, haya mayor anulación de votos o mayor cantidad de votos blancos. Si se toma en cuenta que comúnmente en las elecciones intermedias el abstencionismo se mide en alrededor del 60%, ¿qué ocurriría si la participación fuera mayor al 80% y dentro de este porcentaje alrededor del 20% fuera de votos nulos? Con este esquema hipotético e incompleto, suponiendo que todos los partidos en México (9) tuvieran proporcionalmente la misma cantidad de votos resultaría: 9/80 = 0.1125 = 11.25%; entonces, ¡ninguno conseguiría registro! ¿Quién representaría a la ciudadanía (en caso de los diputados locales)? ¿Quién gobernaría (en los casos de ediles y gobernadores)?
La idea es promover el voto, la participación ciudadana y activa en la defensa de los derechos individuales. Vota, como quieras, pero vota. La decisión se demuestra sufragando.

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