Reconocen vecinos de zonas residenciales a regidora saliente

Foto: Red-Acción
UN GRUPO DE VECINOS de fraccionamientos y colonias como La Florida, Satélite, Echegaray, organizaron en instalaciones del Parque Naucalli un ágape mediante el cual reconocieron las gestiones de la 16a. Regidora perredista Esther Tapia Vázquez para la atención de diversos temas de interés de zonas residenciales.

A juicio de los vecinos la regidora se desempeñó en todo momento con atingencia, compromiso por las causas justas y prontitud en la resolución o canalización de los problemas, quejas y atención de necesidades de los pobladores naucalpenses, incluidas las zonas residenciales.

Más allá de solo la búsqueda de votos para impulsar su carrera política en su aspiración por una diputación local en las pasadas elecciones, Esther Tapia se ha mostrado como una funcionaria consciente de los requerimientos sociales, crítica del sistema legal y político reinante, valiente frente a las arbitrariedades del poder que en ocasiones le ha pasado la factura.

Preocupada por el bienestar de la mujer, de los grupos vulnerables y de los más pobres del municipio de Naucalpan, las decisiones tomadas por la regidora han estado encaminadas a algo más que solo tapar baches o agujeros legales o administrativos en el ayuntamiento.

Por supuesto que no es la única en el actual cabildo en destacarse frente a la difícil situación que ha enfrentado el Gobierno Municipal de Naucalpan financiera, socialmente y en temas de seguridad, no obstante, al parecer de los vecinos que la agasajaron fue sin duda la más aplicada en el afán de hacer de Naucalpan un ugar mejor dónde vivir, trabajar y transitar.
Un nutrido grupo de vecinos naucalpenses
reconocieron la labor de la regidora.
Foto: Alejandra Villasana

Entrevistada tiempo atrás por Indicios Metropolitanos, a la pregunta de qué sigue para Esther Tapia tras el final de esta administración la regidora comentó:
Yo seguiré en la lucha como desde hace más de 20, así que gracias; finalmente aquí vivo y no me retiro, solo seguiré aunque ahora con la oficina de gestión del Dip. Javier Salinas Narváez.

Peinando la oportunidad

EN LA CONSIDERACIÓN de cierta amistad en Facebook dice que nos hallamos en México en un momento adecuado para construir una oposición dialéctica frente a lo que nos aqueja como pueblo y nación, e invita a quienes le seguimos en su muro a proponer ideas que puedan servir para trazar un plan de acción que derive en un mejor destino y una democracia menos sujeta a los intereses de la oligarquía.

Desde una perspectiva de filosofía política el tema puede parecer relativamente sencillo de discutir; pero, como bien dice este amigo, en la práctica no tanto. Vayamos por partes.

Primero que nada los líderes son necesarios y en todos y cada uno de nosotros hay un líder. Solo existen nueve estilos de liderazgo y cada uno de nosotros puede ejercer cada estilo con mayor o menor eficacia y efectividad; según la situación en que nos hallemos podremos ser tan autocráticos o transformacionales, tan intelectuales como ejecutivos según se requiera y se nos dé en función de nuestra personalidad o la circunstancia. Así que aquello de que “no hay líderes” es una falacia con la que nos han querido envolver desde finales de la década de los noventa los oportunistas, los populistas, incluso los terroristas (de todo tipo, el terrorismo no solo aplica a los métodos violentos y sangrientos) y los pusilánimes. Esto así en la casa, en la fuente de trabajo o el gobierno; y ha derivado en un enfermizo conflicto con la figura de autoridad.

Segundo, el quid del asunto no está tanto de un solo lado de la moneda. Al menos ya no es así en estos tiempos, cuando las sociedades han evolucionado (no necesariamente madurado) a un punto en el que la dependencia de los gobiernos ya no es tan marcada o por lo menos ya se califica, si no de indeseable, por lo menos de mesurable. La democracia en sí misma es un sistema imperfecto. Suena muy bien, muy bonito eso de “el poder del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”, pero en el momento de la toma de las decisiones importantes para la mayoría, esa mayoría no puede decidir sin entrar en conflicto, es entonces cuando, nos guste o no, nuestro destino manifiesto queda en las manos de un solo hombre o un grupo, tan falible como nosotros.

La democracia se creó originalmente no para dar voz y voto a la mayoría, sino para, frente a esa mayoría abrumadora, ceder al derecho de la minoría.

La verdadera democracia no apela a la voz de muchos en detrimento de los pocos, sino al contrario, sin desoír a los muchos da su lugar a los menos sin discriminarlos o marginarlos del resto, pues al fin son también pueblo.

Desafortunadamente la historia y los factores “hereditarios” (tengo una teoría al respecto que no he podido desarrollar en profundidad) han terminado por pervertir el significado original de la democracia haciendo que el poder en manos de una minoría dotada de prebendas y recursos consiga imponerse aun a despecho del interés común de la mayoría y bajo el disfraz de gozar de su venia general.

El papel de los gobernantes, tanto como el de los legisladores y los jueces es, visto de manera reduccionista, limitado a la administración del Estado, en su acepción más básica como la suma del pueblo, el territorio y el gobierno.

Hoy escuchamos aquí y allá a ciudadanos desacreditando a los políticos; y hacen esto protestando, manifestándose, lo que ya es una manera de hacer política del mismo modo que lo es sufragar en los comicios.

El desatino y la desorientación es tal que también escuchamos a ciudadanos en calidad de candidatos, ya en las filas de un partido o de manera independiente, deslindándose con vergüenza de la idea de ser políticos: “yo no soy político, soy un ciudadano más como tú”, y esos mismos que reprueban el populismo parecen ser o unos hipócritas o unos cínicos o unos imbéciles incapaces de comprender que por el solo hecho de proponerse para un cargo público ya están haciendo política.

Yo, entre broma y en serio, estoy pensando lanzarme como candidato independiente ya para el Gobierno del Estado de México o para la Presidencia de la República. Subrayo eso de “entre broma y en serio”, porque ya se sabe que, entre broma y broma, la verdad asoma. ¿Por qué no aspirar a tal cosa en mi legítimo derecho constitucional que me ampara como hijo de vecino, teniendo o no oportunidad? ¿Qué o quién dicta la oportunidad? Bien me dijo este mismo amigo que detonó el presente ensayo: “no quiero desmoralizarte, pero tendrías que pasar por el terrible filtro del sistema”. El tema está ahí, no tanto en la construcción de una oposición dialéctica, sino en la comprensión de cómo está conformado nuestro sistema político.

En los años setenta, don Daniel Cosío Villegas escribió varios ensayos sesudos al respecto, concluyendo que, entonces, el sistema estaba sustentado en el estilo personal de gobernar del presidente. Pero ahora el presidencialismo está acotado y falta compensar los contrapesos legislativo y judicial para equilibrar el sistema.

Yo me he movido en otra línea del poder político: el de los medios y de alguna manera limitada en el de la intelectualidad.

Toda proporción guardada con Vaclav Havel y Lech Walesa, aquí hemos sido gobernados por generales, abogados, administradores, contadores, economistas, internacionalistas; una vez nos gobernó un profesor, Plutarco Elías Calles y, nos guste o no, a él debemos los fundamentos del México actual. ¿Nos volveríamos más sensibles, como los Checos, si gobernara un poeta; o menos solidarios si llegara a presidente un líder sindical? De ahí mi inquietud. ¡Dejara de ser poeta y comunicólogo!

Pero la realidad es ominosa, por mucho que nos alegren las reformas constitucionales que hemos propiciado quienes directa o indirectamente abordamos desde 2005 temas como el voto nulo, el voto blanco, las candidaturas independientes —pienso aparte de mí (el burro por delante) en José Antonio Crespo Mendoza, Denise Dresser, Jorge Castañeda (el primer “candidato independiente”).

Hoy, como están las cosas, de lanzarme a una candidatura independiente, lo que menos me abrumaría es la plataforma doctrinal o ideológica que me sustente, el plan a desarrollar, la visión de México entre manos. Lo que más me preocuparía son las trampas, huecos, omisiones, perversiones que legalmente atan de manos a los aspirantes a una candidatura independiente. No se trata de la cantidad de firmas de adhesión (si tengo pocos amigos y menos admiradores, con qué amparo mi inicial falta de filiación de otros que ni me conocen ni conocerán hasta no estar en campaña). No se trata de los dineros, de la tajada del pastel que determina el INE en función del cumplimiento de los requisitos burocráticos. No se trata tampoco de tener o no una “capacitación” o una “carrera política”. La Constitución no lo determina. Por lo tanto, un campesino o un empresario pueden aspirar a ser presidentes, gobernadores, ediles, etc., sin que sea requisito haber pasado por una curul legislativa o un puesto de administración pública. Así como nadie, salvo la vida misma, nos enseña a ser padres, hijos, amigos, amantes, así también nadie nos enseña a gobernar nuestra existencia o las formas que nos hemos inventado para hacer más llevadera nuestra convivencia como seres humanos y connacionales. Gobernar es más que protocolos, discursos y audiencias. Ser gobernado implica más que solo pagar impuestos o emitir un voto.

El meollo está en cómo, sobre qué hombros colocarse para ser visto, oído, atendido por ese pueblo por lo general ciego, sordo y ruidoso; para darse a conocer, construir una fama libre de la tentación de echarse a dormir.

La propuesta entonces es compleja en su sencillez: debemos propugnar porque la democracia descienda al último peldaño que falta, que es el ciudadano. Y no me refiero solamente a que se hagan efectivas y vinculantes las figuras de la consulta popular (ya incluida en la Constitución), sino a que se dé vida a las otras del referendo, el plebiscito y la revocación de mandato bajo reglas muy claras.
Esto, por una parte; porque además es imprescindible afinar o crear en su caso las leyes correspondientes para propiciar y normar la participación ciudadana efectiva. Pienso en los Consejos y Delegaciones de Participación Ciudadana y sobre lo cual, en el Estado de México, la diputada Patricia Elisa Duran Reveles prepara, dice, un proyecto que llene el vergonzoso hueco legislativo en la entidad.

Si quiero ser candidato independiente la duda no está ya en el cómo, sino con quién.

Quién podría estar dispuesto a ir detrás y acompañando a un ilustre desconocido. Ya vimos la mofa que sufrió el payaso “Lagrimita” tras lanzarse como candidato independiente a la alcaldía de Guadalajara, Jalisco.

Quién estaría dispuesto a creer en la supuesta probidad de un tal por cual cuando ya todos nos parecen iguales, carroñeros tras el hueso de la oportunidad que, a falta de influencias para colarse en el sistema se abrazan al hartazgo popular para, por esa vía, realizar aquello de “a mí no me den, solo pónganme (con su voto) donde hay”.

La figura del candidato independiente, por motivos y razones administrativo-electorales, legales y de prácticas clientelares está en riesgo de pasar a ser de un avance a una moda pasajera y no soy el único en imaginar este probable triste fin. De ahí que piense en broma lo de lanzarme como candidato independiente.

Pero como comparto el malestar de tantos mexicanos y veo que es afianzando la independencia política y definiendo el voto —en tanto modelo de comunicación y cual expresión de la voluntad popular— como podremos transformar desde lo profundo la estructura y las funciones del sistema y por ende sus mecanismos de filtración.

Mientras Colosio veía un México doliente, yo veo un México exhausto, un México apresurado, un México con baja autoestima, contenido, reprimido más por la abulia de la mayoría que por las perversas decisiones de unos pocos.

Este amigo me dijo: “no quiero desmoralizarte, pero si crees tener oportunidad...” ¿Oportunidad? ¿No dicen que uno debe construirla?


¿Qué estamos haciendo como pueblo para construirnos oportunidades para la transformación de lo que nos aqueja? Pero ya se sabe que a la oportunidad la pintan calva, con un solo pelito ondeando al viento. Las oportunidades que experimentan los que forman parte del sistema son como las pelucas, hechas a modo y a la medida. ¿Queremos seguir peinando en nuestras testas un mogote Luis XV, caireles?; ¿o preferimos raparnos las ideas sobre el México que queremos y soñamos, para alisar la curvatura de nuestro mundo y nuestra democracia?

Funcionarios cadeneros

LA TARDE DE ESTE 7 DE DICIEMBRE tomará protesta el presidente electo por Naucalpan Edgar Olvera Higuera en el escenario del Teatro Cuauhtémoc del IMSS.
Recuerdo cuando fue la toma de protesta del exalcalde hoy preso, David Sánchez Guevara, en el escenario del Teatro Las Torres dentro del recién estrenado World Trade Center Mexiquense o, como le llaman algunos vecinos, World Trade Center de “petatiux” donde a la sazón también se encontraban las oficinas de la asociación de munícipes que presidiera su antecesora Azucena Olivares.

Con bombo, platillo y alfombra roja desfilaron al besamanos lo mismo personalidades de la industria, el comercio, el clero (por ahí se contoneaba el Cardenal don Onésimo Cepeda), la plana mayor del PRI Naucalpan y un largo etcétera entre el que pude observar atentamente la presencia de un grupo de empresarios chinos.

Recuerdo como si fuera ayer la escena. Algunos medios no “alcanzamos a entrar” y ya no se diga ciudadanos interesados en atestiguar el protocolo por definición público. Parados detrás de mí estaban los chinos muy contrariados. Delante de mí, personal de la Secretaría del Ayuntamiento y de la Dirección de Comunicación Social.

«¡Cómo puede ser!», dijo uno de los funcionarios a un secreto al oído de otro. «¡Cómo que no los dejan entrar! ¡A los inversionistas!», afirmó exaltado y acto seguido retiró la cadena y llamó con la mano a los cuatro inversionistas para que se adelantaran. Los recibió con una sonrisa hipócrita y los dirigió a la entrada. Con ese pretexto insistí amablemente en pasar, en tanto medio, para cubrir la toma de protesta.

Es comprensible, cierto, que en espectáculos de este tipo y por razones de seguridad se tengan controles, pero no deja de ser molesto para cualquiera que algunos funcionarios adopten actitudes de cadeneros de antros; como también es impropio que ciudadanos o colegas de medios adopten actitudes de clientes tozudos y empeñados en tener mesa de pista solo por su linda cara institucional.

Estaré presente en la toma de protesta de Edgar Olvera para cubrir tan magno hecho. Espero no tener dificultad para ingresar toda vez que mi medio para algunos no resulta confortable. Espero también que con este gobierno, ante la atomización de los medios de comunicación, la abundancia de blogs que informamos sobre los hechos y dichos de la localidad, los responsables de la comunicación municipal y estatal dejen de lado el tan gustado deporte nacional del ninguneo y nos tomen más en cuenta, especialmente a los que procuramos mantener una visión lo más objetiva y sobre todo profesional (porque sí, hay de todo en la viña de la Internet).

Mi afán, enfatizo, siempre se finca en el interés de construir una opinión pública enterada, significativa, lo más neutral posible. Servir tanto a funcionarios públicos, autoridades y ciudadanía para convivir de manera armónica, cooperativa y edificante.

El gobierno entrante de Edgar Olvera no la tendrá todas consigo, principalmente por razones financieras, aunque el gobierno saliente alegue lo contrario y acentúe la reducción de la deuda como la ampliación de un margen de maniobra.

Por otra parte, las divisiones internas den el PRI de la mano de los intereses del sindicato de trabajadores del ayuntamiento jugarán un papel fundamental así de vigilancia como de continuidad en las tareas heredadas de gobiernos anteriores.

Es claro que todo gobierno municipal, estatal o federal retoma lo dejado por el anterior para darle fin a lo comenzado. En el camino, poniendo el estilo personal de gobernar, no siempre se atina a terminar de la mejor manera lo heredado, lo pendiente, muchas veces por apresurar lo proyectado en función de los intereses creados de los poderes fácticos.

Eruviel Ávila, gobernador del Estado de México y principal apoyo del contendiente a la presidencia municipal, el excandidato David Parra Sánchez con todo su séquito de sindicalistas, estará presente para dar curso al protocolo, tomando protesta al panista. Días atrás insistió el gobierno estatal que no hace distingos partidistas. José Manzur, Secretario de Gobierno, ha declarado tener un trato de “amigo” con Olvera e incluso semanas atrás lanzó un “¡tate quieto!” al frente de simpatizantes parristas indicando que “no se tolerarán desmanes de ningún tipo en las tomas de protesta de los munícipes electos”. No lo dudo. La seguridad será férrea, pero hay muchas maneras de desequilibrar las relaciones que se dan bajo la mesa de la política.

Comienza una nueva partida de ajedrez en Naucalpan. Por lo que a mí toca, entre que decido lanzarme de candidato independiente al gobierno estatal, entre broma y en serio, aclararé mi vista para ser testigo del nuevo gobierno de alternancia en el poder naucalpense.

Deseo para el presidente Olvera, como se dice en la marina, buena mar y mejores vientos, que todos lo requerimos para no nada más achicar las aguas que han venido escamoteando el progreso de nuestro municipio, sino para llevar a buen puerto la nave.

Ya veré si habrá de nuevo chinos o si estarán españoles de OHL, que el regreso del Viaducto Bicentenario es uno de los pendientes (encargados al exalcalde David Sánchez como última tarea antes de ser “premiado” con la candidatura a la diputación federal), o si mostrarán sus rostros los finlandeses interesados en invertir en la localidad en caso de resultar electo el priyista David Parra.
Ya les contaré.