El pedregoso andar

MIENTRAS LOS ESCÁNDALOS LEGALES y financieros ensombrecen a OHL, empresa constructora del Viaducto Bicentenario, en las redes circulan videos —un poco en "descargo" de la obra, por lo menos—como uno en el que observamos a un par de conductores compitiendo por llegar a un mismo punto usando cada cual una vía distinta: viaducto elevado uno y el otro el consabido Periférico. Lo evidente no es tanto la "eficacia" (que no eficiencia) de una obra de la envergadura del Viaducto Bicentenario tanto como la inoperancia de la combinación de vías públicas (gratuitas) y de paga. Las segundas, invariablemente, entorpecen el desempeño de las primeras y viceversa las primeras definen relaciones sociales de clase ¿innecesarias? en los tiempos que vivimos.



Lo anterior, aunado a otros problemas de suyo conocidos como la ineficiencia e inefectividad de los variados recursos de tránsito que van desde el personal humano oficial hasta la carpeta asfáltica, luminarias, nomenclatura, guardas, desvíos, patrullaje, y un largo etcétera en especial en manos y bajo la responsabilidad de las autoridades gubernamentales tanto del Estado de México —hoy gobernado por Eruviel Ávila— como los municipales —pienso en Naucalpan de Juárez gobernado interinamente por Claudia Oyoque (ojo lo que te viene Edgar Olvera Higuera)— redunda en que, ni siquiera por la bondad implícita en el fin de obras como la mencionada, estas cumplan con su cometido; máxime porque la corrupción incide de manera notable en que se desgasten más pronto que tarde por estar hechas a contrapelo de lo simplemente necesario.

Baches, goteras, carriles metidos con calzador, estrechas y deformes agujas de incorporación que invitan al suicidio, un transporte público deleznable por la calidad de unidades en su mayoría vejestorios deplorables, de operadores y de líderes que ahora la han tomado contra la ciudadanía por intermedio de la supuesta defensa de sus derechos frente a servicios como Uber y Cabify México (al rato veremos a los hoteleros lanzándose contra Airbnb)... La inseguridad que pasa por la mano armada hasta el entorpecimiento de los servicios de salud atorados por vicio del tráfico que lleva a pacientes en ambulancia a incluso morir en el trayecto a su salvación. Todo esto y más urge a que se ponga orden de una vez por todas tanto a las empresas involucradas y hoy por hoy bajo la lupa internacional y de auditorías, como por las autoridades correspondientes encargadas del reordenamiento de las vías de comunicación y el transporte que se han convertido en la ansiada rebanada del pastel desde que fuera gobernador del estado Enrique Peña Nieto —hoy en la Presidencia de la República.

Ay Gerardo Ruiz Esparza (Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Secretaría de Comunicaciones Edomex) si habláramos de herencias... Pero Manuel Ortiz García, ex director de SAASCAEM, ex Secretario de Aguas y Obras Públicas Edomex y cuyo asesor jurídico, Javier Chávez Tello, fuera el mismo del ex candidato priyista David Parra a la presidencia municipal que dejara David Sánchez Guevara para "brincar" como chapulín a una diputación federal; el ingeniero Ortiz, decía, quedó colgado del alambre de Mexicable.

Las obras de infraestructura son, por lo general, políticamente ingratas so pena de su necesidad. Crear una Secretaría de la Infraestructura, como pretende y anunció ya, Eruviel Ávila, no resuelve administrativamente nada más que un cambio de nombre y, quizá, el aumento de atribuciones y responsabilidades, engrosando y complicando la ya de por sí anquilosada burocracia. Pero bien lo dice el dicho, cada cual sabe su manera de matar moscas.

El camino del presidente está lleno de piedritas; y que conste que no lo digo por su recientemente extirpada vesícula biliar. Si por un lado me alegra —es cosa de buen hijo de vecino (de La Florida o de donde sea)— que la principal cabeza de mi país goce de cabal salud, por otro me preocupa que, metafóricamente, la bilis y los pedruscos hagan necesario extraer los cuatro humores: negro, amarillo, rojo y verde, de las urnas de un electorado cada vez más inconforme con la inmovilidad a que ha llevado el afán promocional de poner a México en Movimiento. ¿O usted qué piensa, amigo lector?

Va por la presidencia de la República

ANUNCIA MARGARITA ZAVALA mediante un mensaje en su cuenta de YouTube su interés abierto para contender por la candidatura panista para la Presidencia de la República en 2018.

Algo me va quedando claro tras estas elecciones, el papel de la mujer será todavía más fundamental rumbo al 2018, lo observamos en el PRD, y el peso femenino en el PAN tanto para la organización de campañas como para la definición de estrategias ha sido clave, aunque no exento de vanidades, petulancias, rumorología e impulsos de bote pronto.




Las mujeres hoy metidas en la política han dado a notar una gran sensibilidad, pero también todavía ceden vulnerables ante los embates de quienes, ajustados a maneras anquilosadas (no quiero decir solo machismo) siguen viendo en ellas el "voto suave" pero numeroso, apasionado, accesorio pero necesario para llevar al triunfo a los diversos candidatos. La apariencia sigue contando en ellas como para ellas, no obstante opino que encuentro más solidez en muchas de sus propuestas que en la de los políticos de viejo cuño.

Claro que no faltan las que confunden la valentía aguerrida con la ofensa gratuita de verdulera. Allá a las que les quede el saco. Lo cierto es que, como decía Madame Calderón de la Barca, entre las mexicanas queda claro que todas se creen damas, pero solo un puñado tiene perfumadas las naguas. Dicho sea esto sin el menor tufo de misoginia, que ya se ve que basta con decirles mi alma hoy para que frunzan nariz y ceño y se llamen a vilipendiadas, acosadas, menospreciadas. No va por ahí mi punto, no se llamen a distracción. Desde hace un sexenio he venido propugnando y cuestionando si México ya tiene suficiente madurez para ser gobernado por una mujer. Ya hemos tenido gobernadoras, presidentas municipales, presidentas del Congreso, delegadas de demarcación y un largo etcétera. El interés expresado tan recientemente como este domingo por Margarita Zavala para aspirar al máximo cargo que es la Presidencia de la República, como otrora el afán maltrecho y gris de Josefina Vázquez Mota son, creo, buenas señales. Quizá, entre mis pronósticos expuestos aquí deberé ya considerar no nada más la corriente que voy mirando como probable ocupante de la silla mayor, sino rostros pintados para conquistar.

Te pinto de azul

TRAS UNA ÁLGIDA CAMPAÑA ELECTORAL, vertiginosa por causa de la brevedad a que orilló la reforma política de 2014, Edgar Olvera Higuera —perdón, el licenciado Olvera—, candidato panista triunfador en los comicios efectuados el 7 de junio reciente recibió su constancia de mayoría.

Durante la campaña y como fruto del enfrentamiento con el otro candidato puntal, el priyista David Parra Sánchez, los cates y las descalificaciones estuvieron —por gracia de los simpatizantes de ambos— a la orden del día, como si jitomatazos gratuitos entre verduleras. Pero eso ya es harina de otro costal, el de las anécdotas.

Hacia adelante en el tiempo, a Olvera se le muestra un panorama complicado que ojalá la ciudadanía naucalpense, harta de tantas monsergas, no pinte de rosa en la ilusa creencia de que, sacando al PRI del gobierno municipal, ya todo queda arreglado.

Aún no toma posesión Edgar Olvera Higuera y ya tiene que afrontar la realidad. Puesto entre paréntesis, su plan de desarrollo, muy ambicioso para tres años, contempla entre otros el tema del uso de suelo. Si, como se sabe, detrás de él y soterradamente pretende seguir moviendo ciertos hilos Azucena Olivares mediante tres personajes muy específicos que conformaron la fórmula del candidato como aspirantes a sindicaturas y regidurías, la ciudadanía naucalpense habrá de mantenerse alerta. Varios de los puntos en dicho plan llevan relación con los que intentó promover la ex alcalde de infausta memoria y sobre la que aún pesa una demanda de carácter penal sin resolver, demanda por cierto interpuesta por el contendiente de Olvera, David Parra.

Me limito a referir a miembros del equipo de campaña ligados de algún modo a Guillermo González Martínez (esposo de Azucena Olivares, propietario de salones de fiestas hasta en Acapulco, entre otros negocios, y quien “rescatara” el edificio donde hoy se encuentra el “World Trade Center Mexiquense” donde ¡qué casualidad! ha habido oficinas de la Asociación de Presidentes Municipales, de ex funcionarios municipales como Daniel Estrada Niño y del mismo David Sánchez Guevara): Miguel Ángel Velázquez, Miguel Ángel Rico, Armando Vite, según me mostrara evidencia y luego publicara Carlos García, colega de Milenio y asesor de prensa de David Parra.

El día de las elecciones, al lado mío, siendo yo Presidente de Casilla, durante la clasificación y conteo de los votos, el representante propietario del PAN ante la casilla hizo una observación a su compañero (e interesó a otros representantes) respecto de tres nombres concretos en esa planilla conocidos como colaboradores de Azucena Olivares.

Mentiría si los señalo específicamente, pues yo estaba concentrado en mis delicadas tareas, pero esa anotación se me quedó grabada porque fue insistente y en cierto modo consistente con lo que apunté tiempo atrás y como recordé hace poco aquí.

Quiero dejar claro que no resto méritos a Edgar Olvera Higuera y mucho menos a sus simpatizantes y los militantes panistas que hicieron una loable labor de campaña. Felicito a todos por el triunfo del candidato. Como felicito igualmente a los priyistas que consiguieron la mayoría de los municipios del Estado de México. Solo conminaría a los panistas a respaldar a Edgar Olvera sin pecar de ilusos porque, como dije, aun antes de sentarse en la silla ya tiene que resolver aquilatar intereses creados por los gobiernos anteriores y que no podrá eliminar por decreto o un plumazo. La buena voluntad no basta en estos asuntos.

¿Qué hará con respecto a los parquímetros, hoy en una suspensión condicionada a la garantía de audiencia de la empresa concesionaria? ¿Cómo justificará la recaudación que dicha empresa y la tesorería han seguido haciendo por virtud de la distracción de los ciudadanos que, ignorantes todavía de la suspensión, siguen depositando su óbolo en las maquinitas? ¿Cómo hará para inyectar fondos, generar ingresos suficientes para cumplir sus promesas de campaña —muchas de ellas con el característico aroma del maquillaje— en el breve lapso de un año y medio?

¿Cuál será el grado de transparencia de Olvera cuando ni siquiera hizo su #3DE3 y al cuestionarlo al respecto Indicios Metropolitanos se salió por una cómoda tangente?

El panorama es complicado porque tendrá muchos frentes abiertos, incluido el correspondiente al Viaducto Bicentenario, el Mexicable, el Mexibus, y otros tantos pendientes de los gobiernos estatal y federal que tocan, a querer o no, al municipio.

Que Olvera haya ganado a Parra la presidencia municipal no significa que se lo haya quitado de encima, pues lo tendrá como piedra en el zapato dado el aparato sindical que sostiene a su ex contrincante.

David Sánchez Guevara se salvó por un pelito de que pueda fincársele alguna demanda relacionada con su terrible gestión edilicia, y esto ganando la diputación federal y con ella el “bendito” fuero. Lo acompañará en la mancuerna priyista desde la diputación local ni más ni menos que la hija de Azucena Olivares, Irazema González Martínez Olivares. Como que está todo muy bien amarradito, ¿no crees, amigo lector? Parafraseando al Macbeth de Shakespeare: algo está podrido en Naucalpan de Juárez.

Como a todos, le doy a Olvera el beneficio de la duda y expreso mis deseos de que haya viento en popa para que el nuevo capitán lleve esta nave que venía haciendo agua a buen puerto en esta laguna azul en medio de un proceloso mar rojo.

Más valdría al nuevo virtual alcalde bajarle diez rayitas a su plan de desarrollo y por lo tanto a las expectativas generadas para, siendo realista, atacar los problemas de la forma más sensata posible. El que mucho abarca poco aprieta, y quizá a Olvera le convenga meter en el saco solo una decena de objetivos que de veras pueda llevar a efecto en el breve periodo que estará al frente de los naucalpenses. Mejor sentar las bases de algo duradero a mediano y largo plazos. En este sentido, el triunfo de la también panista y ex alcalde del mismo territorio, Angélica Moya, será sin duda vital como contramaestre.

El paréntesis de un nuevo gobierno queda, pues, abierto.

(Foto: Gabriela Burgos)