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Torres de Satélite rumbo a la UNESCO



El arquitecto Cuauhtémoc Rodríguez Gracia (centro), flanqueado por el arquitecto Ismael Gracia a su derecha y el ingeniero Galo Blanco Quintanilla al momento de mostrar la carta dirigida a la presidente Claudia Sheinbaum para solicitar la inscripción de las Torres de Satélite como candidata en la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad (Foto: Archivo Indicios Metropolitanos).


En todos los países existen sitios de gran valor cultural, artístico e histórico. Algunos reciben la categoría de patrimonio nacional. Otros, además, alcanzan el reconocimiento de Patrimonio Mundial otorgado por la UNESCO.

A nivel global, la lista de los países con más sitios la lideran Italia y China.

México tiene un fuerte reconocimiento en tradiciones vivas. A nivel mundial ocupa el séptimo lugar y en América el primer lugar por el número de sitios reconocidos por la UNESCO: treinta y seis lugares inscritos en total, de los cuales veintiocho son bienes culturales, seis naturales y dos mixtos. Pronto podría añadirse un sitio más a la larga lista.

Las Torres de Satélite rumbo a la UNESCO


Recientemente, durante una conferencia de prensa convocada por Fomento Cultural Torres de Satélite A.C., el pasado veintitrés de junio, el arquitecto Cuauhtémoc Rodríguez Gracia, presidente de la asociación; el ingeniero Galo Blanco Quintanilla, colaborador de la misma, y el arquitecto Ismael García, discípulo de Mathias Goeritz, dieron a conocer una noticia largamente esperada por quienes han seguido durante años la defensa de uno de los monumentos urbanos más emblemáticos del país: las Torres de Satélite. La noticia consistió en el envío de una carta dirigida a la presidente Claudia Sheinbaum Pardo para solicitar que el Gobierno de México inicie el procedimiento encaminado a obtener la inscripción de las Torres de Satélite en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO.

La carta resume más de dos décadas de trabajo de una asociación civil que ha impulsado la conservación del monumento, promovido su difusión cultural y encabezado diversas gestiones para preservar tanto la obra como su entorno, además de interesarse por otras obras arquitectónicas y escultóricas sobre todo del municipio de Naucalpan.

La solicitud es razonable, incluso necesaria. Si México cuenta con una obra cuya relevancia artística ha trascendido las fronteras nacionales, resulta lógico aspirar a que alcance el máximo reconocimiento internacional en materia de patrimonio cultural.

Entre los anuncios realizados por los convocantes a la conferencia de prensa hubo otro que pasó casi inadvertido, pero que, a juicio del autor de estos Indicios Metropolitanos, es más inquietante y obliga a formular preguntas aún más profundas que las relacionadas con la propia candidatura ante la UNESCO.

Por qué y para qué declara la UNESCO los patrimonios culturales de la humanidad


El manifiesto de la UNESCO explica: “la declaratoria de Patrimonio de la Humanidad existe para identificar, proteger y preservar sitios y tradiciones con un ‘Valor Universal Excepcional’. Su objetivo es asegurar que este legado histórico, cultural o natural pertenezca a toda la humanidad y se transmita intacto a las futuras generaciones”.

Los motivos detrás de esta iniciativa institucional son sobre todo preventivos ante el riesgo de que sitios únicos en el mundo sean destruidos por el cambio climático, el turismo masivo, las guerras o la urbanización descontrolada. También destacan la riqueza de la diversidad cultural y natural, promoviendo el respeto, el diálogo y la cooperación internacional para la restauración y conservación de monumentos y ecosistemas. Además implican varias funciones y beneficios como protección legal, acceso a fondos, impulso turístico y económico, salvaguarda de tradiciones y el fomento de su transmisión a las nuevas generaciones.

Es claro que las Torres de Satélite podrían gozar de algunos de esos beneficios. Sin embargo, conforme avanzó la conferencia de prensa quedó claro que la carta constituía apenas una parte de la historia, la punta del iceberg.

El monumento que ¿todos ven?


La propuesta ha generado tanto adhesiones como cuestionamientos, pues mientras algunos consideran que las Torres reúnen valores artísticos, arquitectónicos e históricos excepcionales dignos de ser reconocidos conforme a los criterios de la UNESCO, otros han puesto en duda su relevancia o incluso han dejado de apreciar su relevancia única debido a la familiaridad cotidiana que implica convivir con ellas.

Las Torres de Satélite son, probablemente, uno de los monumentos contemporáneos más vistos del país y, al mismo tiempo, uno de los menos contemplados de manera consciente.

Pocas obras de arte en México comparten una paradoja semejante a la de las Torres de Satélite. A diferencia de los grandes vestigios arqueológicos o edificios coloniales, las Torres nunca han permanecido ocultas bajo la vegetación, la arena o la tierra. No hicieron falta exploradores para descubrirlas, ni arqueólogos o historiadores para devolverlas a la memoria colectiva. Tampoco han necesitado sangrientos sucesos como los ocurridos recientemente en Teotihuacan para volver a ocupar el debate público, y ni siquiera los múltiples accidentes automovilísticos registrados a su alrededor han bastado para que muchos vuelvan la mirada hacia ellas por lo que son. Solo han permanecido siempre ahí, erguidas a un costado del Periférico Norte, sobre un corredor que durante décadas formó parte del sistema de la Carretera Panamericana y que hoy continúa siendo uno de los principales ejes de comunicación entre la Ciudad de México y el centro, el norte y el occidente del país. Precisamente esa exposición permanente ha jugado en su contra. Lo que vemos todos los días termina por confundirse con el paisaje y deja de despertar preguntas. Su presencia, por constante, las ha naturalizado, las ha vuelto invisibles, objeto de la indiferencia.

Sin embargo, basta detenerse unos minutos literal y metafóricamente para comprender que las Torres de Satélite nunca fueron concebidas como un simple referente vial, ni como un anuncio monumental de Ciudad Satélite.

Una oración estética


El proyecto, desarrollado entre mil novecientos cincuenta y siete y cincuenta y ocho por Luis Barragán y Mathias Goeritz, con la decisiva intervención cromática de Jesús "Chucho" Reyes Ferreira, constituyó una de las expresiones más audaces de la arquitectura y la escultura mexicanas del siglo XX, y es considerada una de las obras que inauguraron el estilo minimalista .

Goeritz hablaba de la "arquitectura emocional" para referirse a aquellas obras capaces de provocar una vivencia estética antes que una explicación racional. Las Torres de Satélite responden plenamente a esa idea de ser una “oración estética”, así en el sentido de ser un “enunciado artístico” como un “rezo espiritual”.

Sus cinco prismas, de proporciones deliberadamente desiguales y colores cuidadosamente estudiados, no pretenden narrar una historia ni representar un símbolo reconocible. Su propósito no era decorar una glorieta, embellecer una avenida. No conmemoran un acontecimiento histórico ni exaltan a un personaje. Su fuerza reside precisamente en la abstracción. Aunque inspiradas en antiguas torres medievales, las Torres de Satélite no buscan representar un modelo arquitectónico específico, sino condensar esa memoria en una experiencia espacial y emocional. Invitan a quien transite frente a ellas o entre ellas, a experimentar el espacio, la escala, el color y la verticalidad como un acontecimiento estético abierto a múltiples interpretaciones, pero también como un puente de comunicación entre lo mundano y lo universal, lo terrestre y lo celeste. Por ello, reducir las Torres a los cinco prismas o a cinco mojones descomunales es tan equivocado como pensar que una catedral se limita a su fachada. No son simples piedras miliares o modernos menhires.

El proyecto concebido por Goeritz incluía también la explanada a manera de atrio o rotonda que las rodea. Ese vacío no es un espacio residual, sino un componente esencial de la composición escultórica. La distancia entre el espectador y las estructuras, la amplitud del terreno y la relación visual con el horizonte forman parte de la obra misma.

Conviene recordar este hecho, porque ayuda a comprender que las alteraciones sufridas por el conjunto con el paso de los años, y sobre todo al ser recortada la explanada en sus laterales cuando la construcción del Viaducto Bicentenario en dos mil diez, no afectaron únicamente a su entorno: al modificar uno de los elementos concebidos originalmente como parte integral del monumento incurrieron precisamente en el tipo de alteraciones que una candidatura ante la UNESCO obliga a valorar bajo los principios de autenticidad e integridad del bien .

Aun a toro pasado, quizá por eso resulte tan pertinente la iniciativa de buscar su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial. No porque las Torres necesiten que la UNESCO les otorgue el valor que ya poseen, sino porque esa aspiración obliga a volver la mirada hacia una obra que no sólo ha permanecido frente a nosotros, sino también entre nosotros, integrada desde hace décadas a la vida urbana y a la memoria colectiva.

Un monumento para todos aunque parezca de nadie


Esa relación cercana con el monumento también ha generado distintas formas de apropiación simbólica.

Para algunos habitantes de los fraccionamientos vecinos, las Torres pertenecen tanto a La Florida o a Bulevares como a Ciudad Satélite, debido a su ubicación en la colina que funciona como límite entre estos desarrollos urbanos. Por eso, además de la larga historia del monumento, cuando ocurrió la construcción del Viaducto Bicentenario, la preservación del conjunto fue resultado de una convergencia de esfuerzos. Entre ellos destacaron las gestiones de Fomento Cultural, pero también las movilizaciones vecinales, las protestas y las mesas de diálogo impulsadas por habitantes de distintos fraccionamientos a lo largo del periférico norte.

Precisamente por ello resulta pertinente preguntarse si su importancia trasciende el ámbito local y alcanza los valores universales excepcionales que exige la UNESCO para la inscripción de un bien en la Lista del Patrimonio Mundial.

Los logros de Fomento Cultural Torres de Satélite


A decir del arquitecto Rodríguez, entre los principales logros de Fomento Cultural Torres de Satélite tras veintitrés años de gestión, un antecedente primordial en el camino de asegurar la propuesta actual fue haber impulsado la declaratoria de las Torres de Satélite como Monumento Artístico de la Nación, formalizada mediante el decreto presidencial firmado el veintiuno de noviembre de dos mil doce, y publicado ya durante la administración siguiente. Gracias a esa protección jurídica nacional, el conjunto quedó sujeto a la tutela del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), conforme a la legislación federal aplicable.

A ello deben sumarse un modesto museo que reúne un importante acervo documental y artístico relacionado con la historia de las Torres y la trayectoria de sus creadores, los trabajos constantes de mantenimiento y restauración del monumento, así como las gestiones emprendidas para conservar otros bienes patrimoniales de Naucalpan cuya preservación enfrenta presiones semejantes derivadas del crecimiento de la metrópoli.

Esto invita a preguntarnos si el patrimonio de Naucalpan podría pensarse algún día de manera integral. Más allá de las Torres, porque nada de lo anterior garantiza, sin embargo, que la candidatura prospere. Si una asociación civil ha conseguido articular durante dos décadas la defensa de las Torres, ¿no valdría la pena pensar con la misma ambición en el patrimonio de Naucalpan en su conjunto?
Una candidatura como para qué

La candidatura no obliga únicamente a demostrar que el monumento posee méritos suficientes como los que se asientan en la carta a la presidente Sheinbaum. Obliga, sobre todo, a demostrar que el país es capaz de conservarlo.

Esa es la diferencia fundamental entre un reconocimiento honorífico y la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial.

A diferencia de los reconocimientos honoríficos que Fomento Cultural ha otorgado durante años a personas e instituciones vinculadas con la difusión de las Torres, la UNESCO no distingue la calidad artística de una obra mediante medallas. Evalúa algo mucho más exigente: la capacidad del Estado para garantizar permanentemente su conservación, autenticidad, integridad y adecuada gestión.

Visto desde esa perspectiva, las Torres de Satélite dejan de ser el objeto del examen. Los examinados somos nosotros, los mexicanos. Pero también toda clase de instituciones relacionadas que han visto sus esfuerzos e intereses disgregados, y laboran de manera dispersa y muy rara vez coordinada.

La pregunta ya no consiste en averiguar si el monumento posee un valor excepcional; esa condición difícilmente puede ponerse en duda después de casi siete décadas de reconocimiento por parte de historiadores del arte, arquitectos y especialistas.

La verdadera pregunta es si las instituciones mexicanas han demostrado, con hechos y no sólo con discursos, que poseen la capacidad y la voluntad para protegerlo.

Ya vimos lo que ocurrió en el sexenio pasado cuando se eliminó a mansalva toda clase de fideicomisos, incluso aquellos destinados a la conservación de zonas arqueológicas como Chichén Itzá. O las afectaciones ecológicas que ha significado el Tren Maya. No son cuestiones menores. La historia reciente del patrimonio mundial demuestra que la declaratoria de la UNESCO no constituye un punto de llegada, sino el inicio de una responsabilidad permanente y compartida.

Por eso, antes de preguntarnos si las Torres de Satélite merecen ingresar a la Lista del Patrimonio Mundial y si en verdad se cumplen todas las condiciones y requisitos, quizá convenga formular una interrogante más incómoda: ¿ha hecho México lo suficiente para convencer al mundo de que será un custodio responsable de una obra que pertenece no sólo a su historia, sino al patrimonio cultural de la humanidad?

El elefante en la sala


En la superficie de lo expuesto durante la conferencia de prensa quedó de manifiesto que una candidatura de esta naturaleza es el resultado de un proceso prolongado de investigación, documentación y construcción de consensos. No basta la relevancia simbólica del monumento ni el afecto que pueda despertar entre quienes lo conocen. Es necesario sustentar con evidencia histórica, arquitectónica, urbanística y cultural las razones por las cuales el bien merece ser considerado patrimonio de la humanidad.

Uno de los principales aportes del encuentro se antojaba este: desplazar la discusión del terreno de las preferencias personales hacia el de la valoración patrimonial. La pregunta dejaría de ser si las Torres de Satélite "nos gustan" o si forman parte del paisaje cotidiano, para convertirse en otra mucho más exigente: ¿qué elementos las distinguen de otras obras de la arquitectura y del urbanismo del siglo XX en el mundo?

La respuesta puntual a esa pregunta ya no depende de Barragán, de Goeritz ni de Chucho Reyes.

Si por ahora la respuesta ha dependido de las gestiones de Fomento Cultural Torres de Satélite mediante su presidente Cuauhtémoc Rodríguez, tampoco depende de la UNESCO.

Depende de la manera en que los distintos órdenes de gobierno, las instituciones culturales y la propia sociedad mexicana han tratado este monumento durante las últimas décadas.

Ahí tenemos a los presidentes de los recientes gobiernos reclamando a los gobiernos extranjeros la devolución de tesoros nacionales, ¿para qué? ¿Para soterrarlos en vitrinas y bodegas a falta de presupuestos para investigación y conservación?

Y es precisamente ahí donde la conversación deja de ser artística para convertirse en política, administrativa y, sobre todo, ética, aún a pesar de que actores específicos argumenten, de acuerdo con los dichos de Galo Blanco Quintanilla, que su “movimiento” no es de orden político.

Es verdad que defender el patrimonio cultural no es hacer política partidista; pero pretender influir en las decisiones, no nada más del gobierno sino del Estado, para modificar políticas públicas constituye, por definición, un acto profundamente político. Negarlo sería reducir la política a la competencia electoral, cuando en realidad también comprende la deliberación ciudadana sobre los asuntos públicos.

Más que ofrecer una respuesta definitiva, la conferencia de prensa permitió comprender que la eventual inscripción de las Torres de Satélite en la Lista del Patrimonio Mundial no depende únicamente de reconocer su importancia artística o de su arraigo en la memoria colectiva, sino de demostrar, mediante criterios técnicos e históricos, que poseen un Valor Universal Excepcional conforme a los lineamientos establecidos por la UNESCO.

Sin embargo, una cosa es obtener una declaratoria y otra muy distinta garantizar que ésta cumpla el propósito para el que fue concebida.

Algunos sitios inscritos han recibido severas observaciones por el deterioro de su entorno, mientras que otros incluso han perdido la declaratoria al incumplir los compromisos asumidos para su conservación. Ahí están los ejemplos del puerto de Liverpool, en Inglaterra, y el Valle del Elba, en Dresde, Alemania. El reconocimiento internacional no sustituye el trabajo cotidiano; por el contrario, lo vuelve más riguroso y más visible. En otras palabras, el verdadero desafío comienza después de obtener la declaratoria, no antes.

Fragmento del número catorce de la serie Champions de Marvel,
publicada entre dos mil dieciséis y dieciocho.

Lo que realmente está en juego


Durante la ronda de preguntas y como autor de estos Indicios Metropolitanos planteé una inquietud que considero central: después de décadas de maltrato, abandono, conflictos competenciales entre distintos órdenes de gobierno, presiones derivadas del desarrollo urbano y problemas recurrentes de mantenimiento, ¿qué garantía existe de que las Torres de Satélite conserven una eventual declaratoria de Patrimonio Mundial? Dicho de otro modo, ¿la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial constituye una protección permanente o puede llegar a perderse si el Estado y la sociedad incumplen las obligaciones que ella implica?

La respuesta del arquitecto Cuauhtémoc Rodríguez fue optimista, sin embargo dejó abiertas varias interrogantes.

En esencia, sostuvo que, una vez conseguida la declaratoria, correspondería a la sociedad y a las instituciones públicas asumir plenamente la responsabilidad de conservar el monumento.

Pero, si como también declaró Cuauhtémoc Rodríguez, una vez alcanzado el objetivo de la declaratoria de las Torres de Satélite como Patrimonio Cultural de la Humanidad, Rodríguez renunciará al cargo por motivos de salud personal y Fomento Cultural cesará sus actividades, en caso de que, por cualquier circunstancia, el reconocimiento llegara a perderse, ¿cómo, quién trabajaría para recuperarlo?

La declaratoria de la UNESCO no equivale a un blindaje automático. No impide por sí misma el deterioro físico de un bien, ni resuelve los problemas administrativos, presupuestales o políticos que puedan afectarlo. Tampoco sustituye la voluntad de las autoridades responsables de cumplir las obligaciones derivadas de esa inscripción. Tampoco garantiza el compromiso e involucramiento de la sociedad civil de modo constante y continuo. ¿México será capaz de conservarlas de manera que nunca exista motivo para poner en duda la distinción?

La estrategia de Fomento Cultural ha consistido en solicitar que sea el Estado mexicano quien impulse formalmente la candidatura ante la UNESCO, lo que inevitablemente conduce a una pregunta: ¿qué tan viable resulta esperar el respaldo del gobierno federal en el contexto político actual?

La preocupación es legítima por donde se vea. Todo proyecto de esta naturaleza requiere voluntad institucional. ¿La presidenta Claudia Sheinbaum abrazará como propio el proyecto y lo promoverá a través de las instancias competentes?

Rodríguez sostuvo que, si el gobierno percibe un amplio respaldo social, tendría incentivos para asumir la candidatura como una buena noticia para el país, una de esas capaces de colocar el patrimonio cultural en el centro de la conversación pública.

Galo Blanco Quintanilla complementó la idea al subrayar que la iniciativa “no pretende ser un movimiento político, sino social, y el objetivo principal es que el proyecto avance sin convertirse en motivo de confrontación”.

Más allá de la coyuntura política, la respuesta permite una reflexión de mayor alcance. La protección del patrimonio cultural nunca debería depender de afinidades partidistas ni de los ciclos electorales. Los monumentos sobreviven a los gobiernos y forman parte de una memoria colectiva que pertenece a generaciones distintas. Precisamente por ello, cualquier candidatura ante la UNESCO exige que las instituciones del Estado (gubernamentales y privadas) actúen con una visión de largo plazo.

La verdadera prueba consistirá en demostrar que la conservación de las Torres de Satélite puede convertirse en una política pública sostenida, independientemente del partido que ocupe el poder. Si la candidatura logra despertar ese consenso, habrá conseguido mucho más que un reconocimiento internacional: habrá fortalecido la cultura de protección del patrimonio en México.

Porque bajo la lupa de la UNESCO un nombramiento semejante puede retirarse cuando hay una mínima sospecha de una destrucción irreversible de la estructura histórica o una alteración masiva del paisaje urbano (como ocurrió en Liverpool con rascacielos y un estadio). Las intervenciones actuales de la jefatura de gobierno corresponden a obras cosméticas, de servicios turísticos o de iluminación, las cuales se mueven bajo parámetros de conservación y reversibilidad.

Más allá del reconocimiento que las Torres puedan obtener, la verdadera noticia deja al descubierto un problema que trasciende este monumento y alcanza a buena parte del patrimonio cultural mexicano: ¿estamos construyendo instituciones capaces de garantizar su conservación o seguimos dependiendo de esfuerzos individuales que, por admirables que sean, inevitablemente tienen un límite?

Apuesta al "carro completo"



ERA DE LA OPINIÓN… (y lo sigo siendo, por aquello de la congruencia), de que las elecciones que ya arrancaron tan pronto como hoy serán en extremo reñidas. Lo más probable es que MORENA repita por intermedio de Claudia Sheinbaum en la presidencia de la república. Lo que todavía no está claro y por verse es lo que sucederá en el Congreso Federal.

Vaya, no es necesario ser oráculo para darse cuenta de que la ventaja de Claudia sobre Xóchitl Gálvez, encuestas más o menos, sigue siendo considerable, aunque no se descarta que pueda remontar en los escasos tres meses y medio que durarán las campañas electorales. Basta con mirar lo ocurrido en México a lo largo de estos infaustos seis años del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (el verdadero nombre que estará soterrado en las boletas) y sus huestes morenistas y lopezobradoristas, para comprender no sólo que se dedicaron a dividir al país entre buenos y malos, sino que han puesto en mano de los malos a la república toda, tanto dentro como fuera del gobierno. Las promesas centrales de erradicar la corrupción y poner primero a los pobres jamás se cumplieron a cabalidad, acaso como chisguetazos repentinos allá y acullá.

Es sabido que soy apartidista, y lo mismo le pego a tirios que a troyanos cuando se hace necesario, y he alzado la mano para ofrecerme como candidato independiente y hasta no registrado, para que voten por mí en blanco, entre broma y en serio; pero siempre he procurado dar una aportación constructiva desde y entre mis dichos.

Pues lo que acabo de atestiguar en el arranque de campaña de Enrique Vargas del Villar, candidato a senador por el Estado de México bajo las banderas de la alianza PRI-PAN-PRD, ahora llamada Coalición Fuerza y Corazón por México, me da pie para continuar con la labor que desde hace años vengo haciendo en la caza de los indicios que permiten hacer del nuestro un mejor país. Al menos a eso apuesto, mientras los políticos, de uno y otro lado, apuestan por lograr el "carro completo", como se decía en la vieja política, esa, de la que el propio AMLO sabe de sobra. Pero vayamos por partes.

Una comilona entre cachuchones y "aspiracionistas"

La verdad fue azaroso mi encuentro. Caminaba por ahí quitado de la pena, cuando me topé en la calle al hoy diputado y líder moral del sindicato SUTEyM Naucalpan, David Parra. Nos saludamos con la cortesía usual. En eso, apareció a unos pasos Enrique Vargas del Villar. Misma amabilidad acostumbrada en el saludo mutuo. Y luego el diputado por el Distrito XXX de Naucalpan en la LXI Legislatura del Gobierno del Estado de México, el economista Enrique Jacob Rocha, exgobernador de la entidad, exsecretario de economía con Enrique Peña Nieto. Y así, como si alfombra roja, fueron desfilando ante mis ojos varios de los pesos pesados de los partidos PRI-PAN y PRD del Estado de México, y en específico naucalpenses, líderes sindicales, vecinales, influyentes empresarios, funcionarios de gobierno, miembros de los partidos, y uno que otro colado, como quien escribe estas líneas.

De pronto, en medio de la charla y la caminata callejera, me vi entre la marea de invitados introducido en una casa particular, a una comilona fugaz que sirvió de marco a la segunda presentación en el día de Enrique Vargas para presentar algunas de sus propuestas de campaña y, sí, también, ya se sabe, recibir de propios y extraños los saludos y halagos lambiscones, nunca faltantes, sobre todo de uno que otro con aspiraciones y ambiciones políticas, o para hacerse con el consabido hueso del cual roer en los años venideros.

Yo no estaba programado, aunque varios de ahí me conocen por estos Indicios Metropolitanos (o eso dicen, si es verdad que soy leído por el círculo de las élites políticas y gubernamentales; no es falta de humildad, siempre lo pongo en duda). Dado que siempre mantengo un perfil bajo, tampoco faltaron los que ni fu ni fa conmigo.

Mientras todos se acomodaban yo permanecí de pie, respetuoso, a sabiendas de que era el invitado de piedra. Un par de miembros del equipo se me acercaron para tomar mis generales, alguien de prensa me añadió a su lista; pero para otros yo era un completo intruso o no me recordaban. Y es natural, siendo un ermitaño, Santoñito Anacoreta es mi seudónimo, ya me andaban encaminando pero hacia la salida. Bien dice el dicho, santo que no es visto, santo que no es adorado.

"¡Pero tú eres todo un personaje en la región!", me dijo alguno de los de la plana mayor presentes, por lo que me ruboricé. Y al final, aclarada mi presencia, me quedé como siempre respetuoso de los protocolos. Y creo que eso me ha valido siempre pues, aunque para algunos puedo resultar incómodo por mis preguntas periodísticas, y lo objetivo y neutral de mis artículos de opinión, por lo general me toleran bien y hasta aceptan darme entrevistas exclusivas, como hizo esta vez el propio candidato al final de la comida que consistió de un muy democrático pollito con arroz rojo y agua de jamaica, mientras las mesas lucían blanquiazules y… ¿Y el amarillo apá? ¡Ah, pues en el solazo que rondaba los veintinueve grados centígrados!




Entre dichos.

Dieron entrada las intervenciones al micrófono de personalidades como David Parra, Enrique Jacob Rocha, Armando Gordillo Jr. (presidente del PAN Naucalpan), Carlos Corona (presidente del PRI Naucalpan), Tomás Palomares (líder del SUTEyM Naucalpan), Manuel Gómez Morín (ya de vuelta en el PAN, perdonado luego de aquellos escándalos que llevaron a que Patricia Durán, expanista, ganara la alcaldía de Naucalpan por MORENA), Raúl Chaparro Romero, presidente de la Asociación de Empresarios y Ciudadanos del Estado de México (ASECEM), el regidor David Agustín Belgodere "Bogus", el diputado panista Víctor Hugo Sondón, entre muchas caras conocidas más.

David Parra, diputado local priyista, afirmó que "a nadie le puede ir bien ni le ha ido bien en este país con MORENA", por lo cual enfatizó el interés y la necesidad de la coalición para "ganar y arrasar en las elecciones".

Por su parte, el priyista Enrique Jacob deseó para el candidato Vargas, la candidata Xóchitl Gálvez y la coalición entera, no solo el triunfo sino el compromiso de las fuerzas políticas ahí reunidas para apoyar en todo y con todo el proyecto que recomponga el desastre en que se ha convertido México.

Armando Gordillo, siguiente en tomar la palabra, destacó que ahí, en ese momento, estaban presentes "los hombres y mujeres de trayectoria política sólida y que han dado la batalla más de una vez por el bien de México". Y aseguró que la coalición plena estaba lista para, esta sí, "la madre de las batallas, con una campaña alegre y contundente". Hizo hincapié en que la coalición, sus miembros, seguidores y representantes "debemos poner poner freno a los abusos que desde el poder se ha venido haciendo, por ejemplo, al tomar los programas sociales como partidas de un presupuesto electorero". A voz en cuello recalcó: "¡La coalición tendrá carro completo!".

Carlos Corona, cabeza del PRI Naucalpan, secundó las mociones y añadió, en alusión a la militancia priyista, que "la marea roja se movilizará como nunca". Mientras, Tomás Palomares apuntó que "el camino tiene mucha certidumbre, arrebataremos a esos advenedizos la que debería ser una patria de oportunidades".

Tomando la palabra, el candidato a senador, Enrique Vargas, aclaró que era un honor arrancar su campaña en Coacalco y Naucalpan, sus casas. Si Coacalco, en cierto modo, lo vio nacer, Naucalpan por mucho tiempo fue su casa. Ese dicho, entre paréntesis, no sé por qué, me hizo recordar a la exalcaldesa Azucena Olivares, de infausta memoria, cuando tiempo atrás se refirió a Naucalpan, municipio que presidió con todo e irregularidades, en términos taurinos —y así registré en este blog— como "su querencia".

Llamó mi atención la ausencia de la alcaldesa Angélica Moya, aunque comprensible; también de Edgar Olvera Higuera, diputado local, exalcalde de Naucalpan, el diputado Iván Rodríguez. ¿Será que todavía no se dan el "abrazo de Acatempan" Olvera y Vargas luego de sus rencillas legales y territoriales? O sea, el PAN, muy unido no está y eso puede usarlo a su favor la cuarta transformación o hasta el mismo "Alito" Alejandro Moreno Cárdenas, presidente nacional del PRI, aunque ya también es larga la fila de priyistas tocando a la puerta MORENA.

El oráculo de Huizquilucan

Enrique Vargas —de quien años atrás, cuando era alcalde de Huizquilucan, pesaron señalamientos de presumible abuso y acoso, incluso por parte de diputadas—, aprovechó la ocasión para "destapar" a Martha Moya como candidata a diputada federal por parte de la coalición. Yo solo espero que no la vuelvan a quemar como lo hizo "Bogus" con su idea de poner el mega balón ADIDAS del mundial en las Torres de Satélite sin el permiso correspondiente por el INBAL.

Seguramente desde la Cámara de Diputados, Martha Moya hará lo propio para impulsar la declaratoria de dicho monumento construido por Luis Barragán y Matías Göeritz para ser considerada patrimonio cultural de la humanidad, algo difícil de conseguir dados los requerimientos de la UNESCO y luego de que se construyera como se hizo el Viaducto Bicentenario. Sería de esperarse que ella y Cuauhtémoc Rodríguez, presidente de Fomento Cultural Torres de Satélite unieran esfuerzos y dejaran de lado veleidades para que pudiera realizarse semejante proyecto tan acariciado por ambos desde hace por lo menos veinte años.

Volviendo al ya no tan joven colega comunicólogo Enrique Vargas, este además aseveró tajante en su perorata: "si en el dos mil veintiuno auguré que ganaríamos Naucalpan por más de sesenta mil votos, lo que sucedió sobradamente con sesenta y siete mil, hoy pronostico que ganaremos por más de setenta mil votos". Enseguida hizo una serie de cálculos en el aire, para mostrar a la breve audiencia reunida en una casa particular cómo, en las elecciones estatales que se suscitarán este año, la coalición podría ganar con más o menos holgura las gubernaturas de Morelos, Veracruz, Puebla, Ciudad de México; Yucatán y Guanajuato con mucha seguridad. Descartó Tabasco y Chiapas, entidades que dio por perdidas dada su inclinación pro AMLO. Y a mí me llamó la atención que diera, como probable logro propio, el posible triunfo de Movimiento Ciudadano en Jalisco. Y es que Movimiento Ciudadano, al ir solo en las elecciones con Jorge Álvarez Máynez como candidato presidencial, la ciudadanía no tiene claro para quién trabaja, pues sus votos podrían abonar a negociaciones con la coalición tanto como con la cuarta transformación. ¿O es que Dante Delgado ya vendió caro su amor? ¿O el pasado priyista del candidato naranja ya va arrojando frutos rojos; perdón, rojiazules; perdón, rojiazulamarillos?

Al plantear algunas de las ideas que pretende barajar como parte de su plataforma de campaña, Vargas comentó que buscará ser parte de la Comisión de Seguridad en el Senado, para incidir de manera positiva en las políticas públicas que reviertan las inoperantes del gobierno, como la fallida estrategia de seguridad etiquetada "abrazos no balazos": "Esa estrategia no funciona. A los delincuentes no les importa quitarle la vida a la gente".

Añadió que propondrá también, desde el Senado, que la educación sea deducible de impuestos, bajar la edad de la pensión para adultos a sesenta años. Esta propuesta, aunque atractiva, tendría que estar muy bien sustentada, pues ha de recordarse que desde poco antes de la pandemia ha habido una tendencia mundial (en parte de la mano de la Agenda 2030) a aumentar la edad de la jubilación y pensiones, primero a sesenta y cinco años y en algunos países incluso hasta los setenta. Las razones económicas detrás se justifican en los altos costos de erogación que suponen una cada vez mayor población envejecida y la carga financiera que suponen las pensiones para el grueso de la población económicamente activa y el propio gobierno. Una política estatal de esta envergadura, no debería irla soltando Enrique Vargas con singular alegría, por muy apetecible que sea, pues ya en la práctica es muy probable que se vería obligado a recular.

También llamó mi atención que en la lista de "propuestas" no abundara en temas de actualidad y emergentes como es el tema de la sequía y la cada vez más grave deficiencia de agua en el país, sobre todo en la megalópolis. Creo que su coordinación de campaña deberían ser más asertivos en la selección de los temas si de veras se quiere conseguir un impacto favorable en el electorado.

Verdes dejan las filas para sumarse a la coalición.

Enrique Vargas expuso que, de la mano de las propuestas de Xóchitl Gálvez, candidata por la misma coalición a la presidencia de la república, quiere que se invierta más en México y que los inversionistas internos y externos apuesten por el país, sin miedo; que apuesten por un país sin miedo (una coma hace la diferencia), e invitó a los presentes a ganar juntos la mayoría del congreso. "No hay manera de que nos ganen", afirmó. Y aprovechó el calor de la audiencia y el ambiental para saludar a nuevos miembros del Partido Acción Nacional salidos del Partido Verde de Naucalpan. "Los que antes se fueron, ahora regresan. Me dicen que, viendo el desastre que tenemos de país, ellos quieren sumarse a la coalición mejor que a la cuarta transformación". O sea, como ya se ve, chapulines los tenemos en todas partes. Ahí está Olvera, que ahora se viste de Peter Pan.

Jorge Alberto Coutulenc Buentello,
presidente del Partido Verde Ecologista Naucalpan,
Edgar Olvera Higuera, exalcalde panista.
Foto tomada de Estado de México al Día.

Charla en corto

En breve charla, en corto y exclusiva, que este plumífero pudo sostener con el candidato al senado, cuestioné si de veras alcanzará el carro completo para ganar la presidencia, o solo dará para el Congreso. Vargas respondió seguro que definitivamente sí alcanzará para ganar Naucalpan. Es decir, "los votos presidenciales en Naucalpan arrasarán, sin duda. Si ganamos en el dos mil veintiuno, ganaremos en dos mil veinticuatro". Y aunque confía que la campaña presidencial de Xóchitl irá por buen camino, reconoció que la tarea será ardua a nivel nacional, pero no imposible. La principal confianza estará depositada en la ciudadanía.

I.M.: Enrique, ¿la coalición buscaría revertir desde el senado iniciativas regresivas de MORENA?

E.V.V.: Por supuesto. Aunque no puedo decir ahora todavía cuáles y cómo, porque tenemos que hacer consenso los miembros de la coalición para definir el rumbo.

I.M.: ¿Hay algunas que puedan ser mejorables?

E.V.V.: Seguro. Pero, te repito, primero tenemos que revisar con mucho cuidado las cosas para responder como la coalición que hemos conformado.

I.M.: Particularmente, en tanto candidato a la senaduría, ¿la educación tendrá algún enfoque especial bajo la perspectiva de la coalición opositora PRI-PAN-PRD?

E.V.V.: Claro, seguro será abordado el tema. Sin embargo no puedo pronunciarme aún al respecto por lo que te comenté antes.

I.M.: Entiendo bien que es necesario sentar bien una plataforma para poder dar claridad a propuestas concretas. No obstante, a título personal, como candidato, ¿qué opinas de casos como el que recientemente ocasionó ámpula en la opinión pública, el de la niña de cuatro años abusada y que motivó a un grupo social a manifestarse contra la sentencia del juez bloqueando el periférico norte? ¿Qué propondrías al respecto desde el senado?

E.V.V.: Bueno, opino lo mismo que quienes ya se pronunciaron para llamar al poder judicial para aclarar el tema y dar certeza jurídica en el caso.

I.M.: ¿Crees que será necesario hacer adecuaciones de ley para apuntalar esa certeza jurídica desde la legislación, y dotar de mejores elementos a los jueces para las tomas de decisión en casos como este?

E.V.V.: Es probable. Habría que revisar con cuidado.

La reunión terminó. Como era de esperarse en tiempos de campaña, la exhaustiva agenda del candidato demandaba su traslado a otras tantas reuniones para ir sumando adeptos y apoyos de parte de la ciudadanía, de organismos empresariales y un largo etcétera.

Y una cosa me quedó clara de la ocasión: muy aparte de los resultados de las elecciones, esta alianza tripartidista deberá mantenerse firme de la mano de la ciudadanía en los siguientes años. Si perdieren, porque tendrían que hacer un bloque común al continuismo desastroso y desolador que algunos creen que podría significar el triunfo de MORENA. Si ganaren, porque tendrían que apuntalar las decisiones de gobierno, los proyectos legislativos, los programas sociales, las inversiones que, ya desde la presidencia, ya solo desde el Congreso pudieren promoverse para revertir el daño hecho a México.

Yo lo he dicho en otros espacios como el grupo de este blog en Facebook, y aquí mismo: la apuesta de la oposición debe ser en primer término a ganar la mayoría en el Congreso Federal, en segundo lugar las gubernaturas y alcaldías, porque sin esa base, no podría tenerse equilibrio frente a una presidencia en las manos de Claudia Sheinbaum, ni podría fortalecerse la presidencia de Xóchitl Gálvez.

Mi mayor preocupación hoy no va por esos lados, sino sobre el papel que jugará el vapuleado Instituto Nacional Electoral y también, hay que decirlo, el que jugará el crimen organizado que, ya se vio en dos mil veintiuno, va por todo.


El plan que quisiere Moya


TANTO COMO este 21 de abril de 2022, Angélica Moya Marín, alcaldesa de Naucalpan, reiteró en sesión de Cabildo que:

El nuevo Plan Municipal de Desarrollo Urbano (PMDU) tiene que ser construido con las opiniones, expectativas y necesidades de los naucalpenses, no sólo se trata de realizar una consulta ciudadana, es actitud y voluntad; implica que todo nuestro gobierno se vuelque del lado de los vecinos.

El plan que quisiere la alcaldesa para Naucalpan no dista mucho del sueño de sus antecesores, hay que decirlo aunque duela. No obstante, habrá que esperar, según lo dicho, la propuesta de Angélica Moya al frente del Gobierno Municipal de Naucalpan de Juárez y ver el Plan Municipal de Desarrollo Urbano, ver cómo llena las que ella llama "insubsistencias".

Porque hay una realidad insoslayable como, insisto, he dicho en estos Indicios Metropolitanos en artículos previos: el gobierno mexicano firmó años atrás el acuerdo relacionado con la Agenda 2030 de la UNESCO en donde se establecen claramente los lineamientos para estos planes de desarrollo, en especial para la consecución del "municipio resiliente" (aunque a AMLO le purgue la palabreja). Y muchos de esos lineamientos ya estaban incluidos en los anteriores planes, desde el propuesto por Azucena Olivares, aunque en aquel momento el de la ex alcaldesa resultó una bola de tirabuzón (empleando los términos beisbolísticos del agrado del Presidente) que buscaba dar jiribilla a la población naucalpense.

Ahora la pregunta es si Moya retomará parte del plan que traía entre manos Edgar Olvera Higuera o si hará una mezcla de aquel con el de Patricia Elisa Duran Reveles que ya traía de forma franca las bases de la Agenda 2030.

En realidad, no tendrá el gobierno actual mucho lado hacia dónde hacerse respecto de este acuerdo internacional. Solo espero que no, otra vez, el Plan se convierta en un instrumento de división ni de imposición. Y espero también que las asociaciones vecinales así como los vecinos en su extensión ya se dejen de ideas preconcebidas, de andar poniendo sambenitos a diestra y siniestra, dejen de seguir rasgándose las vestiduras, soñando con un municipio que ya fue y piensen mejor en un municipio como el que tendrá que ser, guste o no. No se puede recuperar lo perdido, ordenar lo existente es arduo pero no imposible y depende de todos que nuestras "cuatro casas" sean de veras un lugar de crecimiento, armonía y con visión presente hacia el futuro.

Suena muy romántica y motivadora esa frase de la alcaldesa Moya de que "Naucalpan fue y seguirá siendo construido a mano, como sólo los naucalpenses lo sabemos hacer". Pero, ojo, parece que hemos tenido mano de metate o de estómago, porque no cabe duda que el nuestro es un municipio desastroso, desordenado, inseguro, insolvente, insostenible, insustentable, atrabiliario, que ha crecido como niño malnutrido con un vientre inmobiliario abultado y hambriento de más y más.

El nuestro ha sido, sí, hecho no solo a mano, sino sobre las rodillas mientras estamos sentados en una piedra medio acomodada entre baches y mogotes, en medio de una movilidad trazada, sí, a mano, como el Viaducto Bicentenario que, a pesar de las advertencias de quienes nos opusimos, no a la obra, sino a lo mal planteada, hoy atestiguamos tristemente sus fatídicos cumplimientos con los accidentes e imprudencias.

Lo hemos hecho a mano como quien amasa el barro con impericia, como quien lo cuece luego poco o demasiado, creando una vasija tlatilca que acaba en el olvido, en algún rincón, cultura de segundo o tercer plano como unas Torres de Satélite más útiles para fondo turístico mundialista o como referente de tránsito, en vez de como orgullo identitario.

Lo hemos hecho a mano, sin duda, aunque siempre buscando en los Remedios milagrosos las razones para seguir siendo enclave industrial y comercial abusivo de los recursos, indiferente y socialmente irresponsable y cuyos arrojadizas heces acaban en las ya escasas barrancas de las buenas conciencias y no nada más en los cuerpos de agua.

Lo hemos hecho a mano, claro, como quien teje la cesta donde el narcotráfico acumula los rostros decapitados para ofrecerlos a la más vieja y prehispánica usanza como monedas de cambio.

Así que, ojalá esta vez nuestros miembros superiores estén mejor coordinados con nuestra vista; que nuestro tacto sea más fino para conseguir asombrarnos con el detalle creativo. Ya sentamos precedente de adefesio por siglos. Tendría que ser momento de llegar a nuestro Renacimiento, a menos que apenas estemos en nuestra Edad Media y no queramos reconocer el oscurantismo naucalpense.

"Necesitamos una guerra mundial (contra la pobreza)": Carlos Slim

Ing. Carlos Slim, conferencia en Montevideo.
Foto: EFE. Fuente: El Universal

ERA DE LA OPINIÓN... de que el empresario Ing. Carlos Slim estaba desde hace algunos meses efectuando un boxeo de sombra, teniendo como espárrin al mismísimo muro de la Presidencia de la República encabezada por Andrés Manuel López Obrador; o viceversa, que se estaba prestando para tal como parte del entrenamiento para gobernar del morenista; y sigo siendo de ese mismo parecer, aunque con algunos matices.

Un mínimo contexto

La historia, recordada en breve, ubica al ingeniero como patrocinador del político tabasqueño desde que fungió como Jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal, hoy Ciudad de México, un poco como para sacudirse de los ataques de que fue objeto por parte del moderno Nicolás Zúñiga y Miranda en que se convirtió sin querer queriendo AMLO, pero con mejor suerte que ese histórico "eterno" candidato opositor a Porfirio Díaz. AMLO, como otros personajes de la llamada izquierda mexicana lo habían señalado como consentido del régimen de Carlos Salinas de Gortari que logró acrecentar su fortuna tras la privatización de Telmex.

Slim, como miembro, dueño y/o accionista de las empresas CARSO e ICA, además de Telmex, participó junto con otras empresas como Rioboó (también constructora del Viaducto Bicentenario en el Estado de México sobre el que he escrito aquí bastante y favorecida con licitación directa como muchas otras empresas durante el actual régimen en condiciones opacas) directa o indirectamente en la construcción de los segundos pisos del periférico que en su momento dieron mucho de qué hablar, amparos, resquemores y arbitrariedades. O sea, Slim fue como el mecenas ilustrado que, en interés de sus negocios pero también por filantropía, se dedicó a rescatar empresas en franca quiebra (Sanborn´s, El Globo, Sears Roebuck, etc.), varias de ellas de gran tradición e historia, y en el mismo tenor a rescatar y afianzar al Centro Histórico y a su tozudo gobernante.

No faltaron los críticos mala leche que lo tacharon de haberse "apropiado" del Centro tras adquirir o facilitar la remodelación de muchos inmuebles y espacios de gran valor artístico e histórico, algunos de los cuales más tarde los nuevos propietarios o concesionarios han terminado denigrando con giros comerciales de discutible integridad, eso sin hablar de la grosera manera como los políticos mismos han permitido la invasión del comercio ambulante, giros negros y narcotráfico en franca o discreta colusión.

Más tarde, siendo el hoy canciller Marcelo Ebrard el Jefe de Gobierno, la construcción de la Línea 12 del Metro en la que intervino Grupo CARSO, entre otras empresas, devino en irregularidades que entonces se achacaron a la constructora, la cual expuso y exhibió que, a pesar de sus advertencias, solo siguió las instrucciones y decisiones de los funcionarios de gobierno. Recientemente, esas irregularidades trajeron como consecuencia la ya multimencionada dentro y fuera de México traumática tragedia que consistió en el derrumbe de un tramo de la línea ferroviaria con saldo de decenas de víctimas.

En medio del escándalo, el Presidente López Obrador presionó "sutilmente" para que Slim, cuyos intereses también siguen estando en la construcción del Tren Maya y además de la refinería de Dos Bocas como accionista de la subsidiaria ICA Fluor envuelta en sus propios líos sindicales amañados, deslindara responsabilidades, por lo que tras los estudios, investigaciones y conclusiones de los especialistas, el empresario prometió solventar los costos de las reparaciones y rehabilitación consecuentes al colapso.

Pero, hechos aparte y sin menoscabo de su peso como factor para la comprensión de la realidad detrás de los mismos, el desencuentro entre Slim y López Obrador se ha ido ahondando en una suerte de relación amor-odio y mutua dependencia.

Palabras como dardos

En los días 30 de noviembre y 1 de diciembre, durante sus participaciones como ponente en una mesa redonda efectuada en la ciudad de Santiago, Galicia, España con motivo de la XXVI Reunión Plenaria de la Fundación Círculo de Montevideo,  el ingeniero hizo unas declaraciones que algunos vieron como una toma de postura frente al gobierno lopezobradorista a tres años del régimen; unos leyéndolas como contrarias, otros como favorables o por lo menos de conveniente espaldarazo.

La citada fundación la encabezan, además del ingeniero Slim como Presidente Empresarial, el ex presidente uruguayo Julio María Sanguinetti como Presidente de la fundación, el ex presidente español Felipe González (Vicepresidente), el periodista argentino Natalio Botana (Vocal), el ex canciller uruguayo y ex presidente del Banco Interamericano para el Desarrollo Enrique Iglesias (Secretario) y la socióloga uruguaya Isabel Vázquez D'Elia (Coord. Gral.).

Es interesante que, para ser una fundación surgida y pensada desde la óptica política y empresarial en 1996 "por iniciativa del entonces Presidente del Uruguay, Julio María Sanguinetti, con la realización de una reunión que convocó a un destacado grupo de intelectuales, financistas y políticos de Europa y América Latina", al trazar sus objetivos en su página web en realidad no apunta ninguno, sino solo una colección de cuestionamientos acerca de temas que, eso sí, queda claro son sus preocupaciones más legítimas y acusadas mejor que metas [correcciones de estilo mías]:

La democracia política ya no se discute, pero todos los días nos muestra la deserción del ciudadano, el desencanto por la vida pública, la irrupción fundamentalista.

La economía de mercado se ha impuesto categóricamente, pero está claro que ella no atiende la educación popular, la salud de los más necesitados, la vivienda de los pobres.

El Estado Benefactor no resiste la hipertrofia que alcanzó. Pero, ¿puede desmantelarse abruptamente sin generar graves tensiones sociales?

El mundo se ha globalizado y los medios de comunicación difunden noticias [qué obviedad, apunto yo], universalizan hábitos de comportamiento. Mientras tanto, una explosión de particularismos étnicos parece contradecir violentamente esta tendencia. ¿Cómo integrar este debate?

El comercio mundial se ha abierto, pero los países tienden a integrarse en bloques regionales. La Unión Europea, el Nafta, la Asean, el Mercosur, ¿contradicen la tendencia hacia la universalización de los mercados o agreden las individualidades nacionales? La idea de un regionalismo abierto se va abriendo camino para integrar un mundo en que las economías nacionales han cedido paso a nuevas fronteras.

En este contexto que plantea tal fundación, la reciente mesa redonda se propuso el análisis y la reflexión de la realidad actual bajo los efectos de la pandemia y hablando con claridad pues, como apuntó Julio María Sanguinetti en su alocución inicial:

En estos tiempos de lo "políticamente correcto" se transita a veces en el debate edulcorando cosas, ignorando otras, escondiendo oportunistamente algunas otras; ¡y no es así! El noble Cicerón decía: «la virtud se corrompe tanto en el silencio como en la mentira». 

Necesitamos una guerra mundial contra la pobreza

En concreto, el ingeniero Slim, en sus participaciones (que pueden verse en los videos más abajo) expuso entre otras ideas las referentes a los efectos de la pandemia en temas de salud, investigación biomédica, desarrollo tecnológico en comunicaciones, la reconversión laboral y por supuesto la economía, haciendo además una revisión histórica de antecedentes que permiten explicar la actualidad.

Desafortunadamente los colegas periodistas destacaron de forma tergiversada sus apuntes sobre los cambios civilizatorios y las observaciones que ya había hecho en los años noventa el sociólogo futurista Alvin Toffler, usado por Slim como uno de sus referencias y que, en su parecer y en lo tocante a China, este país ha seguido y aplicado puntualmente. En ningún momento asoció —como algunos quisieron señalar de forma sensacionalista— sus comentarios acerca del comunismo, el autoritarismo y la reelección como un mensaje de alerta con destinatario específico (AMLO) por contraste con el caso de Venezuela.

Cuestionado por el ex presidente Sanguinetti acerca del papel internacional de México al que hoy algunos ven como distante a diferencia de tiempos anteriores, el Ing. Slim elogió abiertamente al gobierno del presidente López Obrador y su política exterior hacia América Latina, afirmando que al contrario, ahora México está más cerca que antes de Latinoamérica y propugnando además por una integración continental, comenzando con Norteamérica y siguiendo con América Latina, para conformar no solo un mercado común capaz de sustentar la economía propia y estadounidense, sino también para enfrentar con inteligencia compartida el reto que significa el aumento de la hegemonía china en competencia frente a EE.UU., y hallar en conjunto las soluciones que resuelvan los problemas comunes que aquejan a nuestros países, sobre todo en materia de migración, trabajo, desarrollo y crecimiento.

Las afirmaciones y propuestas más importantes del ingeniero Slim durante la citada reunión podemos enumerarlas así:

  • Necesitamos una Tercera Guerra Mundial, pero una guerra mundial contra la pobreza, no aquéllas bélicas que tanto dolor ocasionaron.
  • Urge una conectividad amplia y universal.
  • Necesitamos trabajar tres días once a doce horas, descansar cuatro días y jubilarnos a los setenta y cinco años, pues la mayoría de los países están quebrados por los pasivos laborales de las pensiones y la dinámica económica y laboral de hoy orilla a una administración del tiempo y la productividad más racional.
  • Promover el trabajo en casa y a distancia, así como mejorar la movilidad.
  • Los gobiernos deben poner un piso a la pobreza, hacer obligatorias y universales la salud y la educación, promover una renta básica que sea suficiente para la sobrevivencia pero no sugiera la comodidad indolente.
  • Necesitamos conducir racionalmente el cambio civilizacional en ciernes.

EL MUNDO EN PANDEMIA from Globalsetup SL on Vimeo.

EL MUNDO EN PANDEMIA from Globalsetup SL on Vimeo.


Movilidad y pandemia


RECIENTEMENTE Indicios Metropolitanos pudo atestiguar que la Secretaría de Movilidad del Gobierno del Estado de México ha venido realizando discretamente distintos estudios sobre flujo vehicular, esto sobre todo en avenidas y cruces de importancia como Avenida Gustavo Baz, Mario Colín, etc., por mencionar dos, en municipios del área metropolitana que conforma la Megalópolis.

Dichos estudios no están siendo elaborados, como en otras ocasiones y entidades, utilizando las mangueras neumáticas que permiten un conteo vehicular automático, corroborable con testigos presenciales. Sino ha venido empleando más bien cuadrillas de contadores, hombres y mujeres contratados para el efecto. La empresa a cargo de dicha tarea es la Consultoría Integral en Transportes CITRAN. S.C.

De acuerdo con diferentes fuentes consultadas, el motivo por el cual se realizan estas mediciones por ahora no es claro, aunque podemos trazar algunas suposiciones considerando la utilidad y los antecedentes noticiosos de los años recientes.

Uno de los motivos por los que se realizan estos estudios es para determinar, desde la perspectiva de la ingeniería civil, los datos necesarios para la pavimentación o repavimentación de calles y avenidas, así como los materiales y métodos más adecuados para soportar en el tiempo el desgaste que implica el flujo vehicular repartido entre transportes de bajo, mediano o gran peso.

Otro de los motivos para estos estudios es la evaluación de los flujos mismos, para determinar la apropiada dirección y sentido de los caminos, la necesidad de construir desviaciones, retornos, puentes, conexiones, cruces, cierres de calles, pasos a desnivel subterráneos o elevados y así distribuir la afluencia y por tanto mejorar la movilidad, en función de la búsqueda de la reducción de tiempos de traslado, por ejemplo. Lo que va de la mano de otro motivo que puede ser el de medir los tiempos de pausa, avance y velocidades de flujo, con miras a la adecuada señalización, la instalación de semáforos, cámaras de tránsito, etc.

Por supuesto, estos estudios también pueden tener una finalidad ecológica para la medición estimada (corroborable por otros modos técnico-ambientales) de la huella contaminante de la mano de un pronóstico del censo vehicular particular o de transporte público contrastable con el registro existente tanto por parte de las fábricas y armadoras, concesionarios distribuidores y direcciones de tránsito.

También, entre las razones que sustentan o justifican a estos estudios pueden estar las relacionadas con temas conexos como la seguridad vehicular, entendida por esta aquella que incide en la salud e integridad física o económica de conductores, peatones, locatarios, equipamiento vial. Esto porque el flujo vehicular a veces, en determinadas circunstancias (que son las estudiadas) puede prestarse al aumento de accidentes viales o al aumento de situaciones de robo a vehículos, transeúntes o comercios, al facilitar o dificultar el escape de los malhechores.

Hay muchos motivos más, algunos más finos en el detalle que otros, pero digamos que a efectos de lo que aquí interesa los anteriores son indicios bastantes como para darnos una idea de por donde puede estar pensando a trazar sus siguientes acciones el gobierno encabezado por Alfredo del Mazo Maza, a quienes algunos critican de haber doblado las manos frente al presidente Andrés Manuel López Obrador y yo a veces me pregunto si no le dio el segundo su espaldarazo en parte por ser descendiente directo de Margarita Maza de Juarez, la esposa de Benito Juárez, ídolo del mandatario, además de primo de Enrique Peña Nieto, y primo también de la familia Autrey, uno de cuyos miembros fuera el promotor, años atrás, de la idea del aeropuerto de Texcoco que con Peña Nieto ya presidente empezó a construirse (quitándose las espinas o machetes de Atenco), pero AMLO decidió cancelar a media construcción, lo que nos llevará como nación a un endeudamiento canijo por solo ese tema.

Una revisión somera de las noticias relacionadas que pudiera dar luz sobre las intenciones del gobierno mexiquense nos pone enfrente lo siguiente:

  • La existencia de un Plan Estatal de Desarrollo Urbano ligado al Plan Nacional de Desarrollo Urbano y con la Agenda Hábitat 2030 de la UNESCO que, entre otras cosas, contempla la necesidad de convertir las ciudades y municipios en sitios sostenibles, resilientes, como ya apunté en otros artículos anteriores.
  • Derivado de lo anterior, la existencia de un Plan Regional de Movilidad que, desde el gobierno municipal en Naucalpan (como referencia) de Edgar Olvera Higuera tiene como fin el reordenamiento regional de calles, avenidas, señalamientos y transporte público. Este plan y proyecto no han podido realizarse del todo, aunque se han ido dando avances parciales en algunos puntos de la entidad.
  • El probable proyecto de entubamiento de ríos, contra el proyecto probable de CONAGUA para el rescate y reconversión de los cuerpos de agua y afluentes de la cuenca de Anáhuac y en general del país. Un proyecto de gran envergadura el segundo que muy probablemente políticos más dispuestos a pararse el cuello con obras de relumbrón optarán por aplazar indefinidamente para malestar de los mexicanos y degeneración de nuestros recursos naturales.
  • La pendiente terminación del Viaducto Bicentenario que quedó trunco en algunos de sus aspectos constructivos como es el caso del regreso entre Tepozotlán y la Ciudad de México.
  • El plan para reordenar centros citadinos como San Bartolo, en Naucalpan, o zonas industriales y trazar las conexiones necesarias entre circuitos interiores o exteriores, avenidas eje y cruces para facilitar el transporte de los trabajadores, de la mano de creación de rutas específicas para el transporte público en sus distintas variantes, incluido el nuevo teleférico Mexicable, el tren suburbano, etcétera.
Sin ser los únicos, algunos de esos incisos han generado inquietud, dudas, resquemores, incomodidad y  sospechas entre la población mexiquense dividida entre las soluciones "fáciles" y "cómodas" como el entubamiento de ríos para el desarrollo de nuevas vialidades con los efectos colaterales no siempre positivos que ello conlleva, o las soluciones más complejas pero más saludables. Unas y otras pasan por afectar de un modo u otro lo mismo a residentes que a locatarios, comercio ambulante, generación y control de desperdicios y mucho más.
A lo anterior es necesario sumar las exigencias de los tiempos actuales como la introducción de vehículos híbridos o eléctricos y la necesidad de ubicar centros de carga y suministro. La reconversión y mejor administración de rutas y vehículos de transporte público, tema que siempre choca con los intereses creados entre los funcionarios corruptos otorgadores de permisos de circulación, emplacamiento, etc., y las empresas y sindicatos de transportistas contra los que nadie se ha atrevido a darles el manotazo en la mesa para meterlos en cintura, ordenarlos y responsabilizarlos de los males que causan por sus procedimientos, métodos, y vicios administrativos, políticos, laborales. Y claro, también están las empresas publicitarias de anuncios exteriores que aprovechan los resultados de estos estudios sobre movilidad para garantizar mayores y mejores impactos de los mensajes a sus anunciantes, lo que implica la ubicación y reubicación de paradas de autobuses, sitios de taxis y otras formas de equipamiento para el asunto.
En medio de estos tiempos recesivos y de pandemia considero estos indicios de gran importancia, pues datos como este: que en un cruce vial, durante una hora, circule un promedio de ciento sesenta vehículos, lo que hace que en ocho hora laborales circulen en ese solo punto mil doscientas ochenta unidades, nos pueden dar luz también sobre la manera como el manejo de la pandemia y sus semáforos de actividad han incidido más o menos en la contaminación, en la creación de empleos formales o informales, en el aumento de los contagios y la mortalidad, en la dinámica misma de las ciudades y contrastar incluso las ventajas y desventajas (no solo económicas) de la inmovilidad a que hemos estado sujetos la mayor parte del tiempo frente a la necesidad de una movilidad desordenada.
Mirar a cuadrillas de contadores tomando datos acerca de esto podría considerarse un indicio menor, pero es, como se intelige, solo la punta de un enorme iceberg que, junto con la sequía, la generación de energía y de desperdicios, está a punto de chocar con el estilo de vida de los mexiquenses y más, de los habitantes de la Megalópolis. Del encontronazo puede seguir la mejora continua y arribar a buen puerto o hundirnos como sociedad, como entidad. La mancuerna Sheinbaum-Del Mazo será determinante independientemente de quiénes ganen en las próximas elecciones.

Cómo te voy a olvidar o la prensa al servicio de los intereses


EN UN ARTÍCULO reciente escrito por Mario Maldonado para El Universal, sus remembranzas, su contenido veraz sin duda, tendencioso también, acerca de los encuentros entre empresarios pomadosos y el presidente Andrés Manuel López Obrador cuando candidato y después, me hizo recordar la vez que acompañé a mi padre y un grupo de ex presidentes como él de la Asociación Nacional de la Publicidad (decana de estas asociaciones del gremio) a un desayuno en el Club de Industriales. El tema a discutir: cerrarle el paso a cierto presidente en sus aspiraciones por reelegir su fórmula (no él), en el entendido de que sus acciones en su período al frente de la asociación había resultado en su detrimento, y una suma de pretextos para enriquecerse, desapareciendo la Escuela Técnica de la Publicidad para hacerse de ella y convertirla en su universidad o centro de estudios de comunicación particular donde formar a los futuros publicistas, mercadólogos y comunicadores. Me refiero a la institución educativa Centro de Estudios de Ciencias de la Comunicación que los colegas publicistas rebautizaron irónicamente Centro de Estudios de Chucho Cuevas.

En aquella reunión de la "plana pesada" y en la que, entre otros, estaban presentes dueños de medios como mi querido Francisco Ibarra López (Grupo ACIR), ex directores de publicidad y mercadotecnia de empresas como Coca-Cola Femsa (Jesús Machado), se decidió apoyar de manera uniforme a la candidata contraria, Lucía Gallart, sobrina de un ex presidente ya fallecido y muy buen amigo de mi papá, Luis Gallart, y hacer el cabildeo respectivo entre los asociados.

A mi padre y a otro ex presidente se les encomendó difundir la información delicada entre los conocidos periodistas relacionados al gremio como, por ejemplo, Guillermo Brunet que me viene a la mente.

Entonces los acompañé días después a un par de comidas con sendos periodistas especializados, columnistas en temas económicos y empresariales y ahí se les proporcionó la información seleccionada, pertinente, se les dio la "carnita", el "cebo" para que los lectores en general, patrocinadores anunciantes y asociados, supieran por medio de lo que hoy llamaríamos un influencer, es decir, un líder de opinión, enterado de primera mano, lo justo para "orientar" su opinión, pensar y sentir, en favor de una candidata y en contra del otro.

A ciencia y paciencia, las piezas del rompecabezas fueron cayendo en su sitio y la agenda fue perfilándose, fortaleciendo a una, en vez de al otro, hasta propiciar su triunfo.


De la teoría de dos pasos a la realidad intrincada

En ningún momento se pagó ni un centavo a esos periodistas ni a sus medios; no hubo chantajes ni abiertos ni cerrados, ni "sobornos" fuera de la inocente invitación a comer, conducta muy común en lo que a negociar se refiere; pero, esos periodistas conocían el peso de sus fuentes y la manera como podían influir en favorecer a sus medios en tanto empresas publicitarias. Inclinar la balanza con información objetiva y evidencia probable es también una manera de hacer política y tanto medios como quienes laboramos en ellos lo sabemos bien. Por supuesto, del otro lado el contrincante hizo lo propio.

No los podía acusar entonces ni puedo hacerlo ahora de ser "chayoteros". Porque en estricto sentido del término no lo fueron, como dudo que lo sea este joven analista Mario Maldonado, como no lo soy yo ¡y vaya que me han puesto el sambenito más de una vez!

Muchas veces quienes nos dedicamos a este oficio y profesión tenemos que arriesgar no solo el pellejo y el prestigio, sino pasar hambre literalmente (la mayoría, pocos logran amasar una regular fortuna) con tal de dar curso a cierta información que nos pueda granjear, por lo menos, ser tomados en cuenta como vaso comunicante e influyentes agentes de cambio, influencers. Por supuesto y ante todo, cumplir con nuestra finalidad y principales funciones sociales de informar y formar opinión pública. Y esto aplica lo mismo a un Joaquín López Dóriga, una Denise Maerker o un Carlos Pozos Soto "Lord Molécula". Puede ser un oficio ingrato que, para quienes tienen poder y los lectores, no deja de tener valor de un peón más en el ajedrez de la opinión pública y nos coloca a todos a veces en el gusto popular, a veces en el disgusto oficial, a veces a nivel del pasquín, a veces al nivel del Ciudadano Kane.

Pero, también es cierto que los tejes y manejes informativos pueden ser más intrincados de lo que el vulgo lector siquiera imagina.

Quienes hemos estado involucrados en estos asuntos de una u otra manera lo sabemos bien, y sabemos distinguir la información manipulada, de la empleada para manipular.


Un poco de historia paralela

Así, recuerdo algo similar cuando la vez que, allá por 2010-2012 estuve al frente de la Comisión de Comunicación de mis vecinos de La Florida y nos enteramos que los COPACI de turno pensaban dar un albazo, informando en conferencia de prensa su "autorización" al proyecto del Viaducto Bicentenario. Uno de los líderes entonces me miró preocupado, sorprendido y preguntó qué hacer. Organicé ipso facto, de manera improvisada y rápida, una conferencia de prensa aprovechando los esfuerzos de la contraparte que ya había reunido a los colegas periodistas, solo cambiamos el lugar una cuadra más adelante. El grupo se dividió y una parte atestiguó, como vecinos, los dichos de los otros sin intervenir ni generar conflicto, mientras la otra mitad preparó toda la información dura a la mano, la que se presentó luego, desbancando la atención de la prensa sobre la primera conferencia. El resultado, la opinión se inclinó en favor nuestro y al gobierno y a las empresas OHL y Rioboo no les quedó más que continuar las negociaciones, aunque no dieron su brazo a torcer en temas como la siniestra aguja de salida de incorporación de carriles centrales a laterales que hoy ya ha causado en solo un mes seis accidentes que se suman a los ocurridos, pese a nuestras advertencias, desde 2012, sea a causa del mal trazo u otras razones atribuibles a la estupidez adicional de los conductores.

Accidente Viaducto Bicentenario 2020
Cámaras de seguridad del C-5 del Estado de México captaron por sexta ocasión un accidente en la salida de carriles centrales a laterales de Periférico Norte, en La Florida.


Entonces, los periodistas, aun cuando el público luego execra y se queja de nuestra labor, vilipendiándonos con singular alegría, más tarde que pronto terminamos siendo llamados, no a cuentas (como llegó a pretender sobre mí el entonces gobernador Enrique Peña Nieto, razón por la que desde aquellos días el ojo avisor de los gobiernos municipales, estatales y federal están sobre lo que escribo, hago y digo), sino a contar lo que pueda satisfacer los intereses de tirios o troyanos; esto para los más diversos objetivos. Y esa es la clave de las relaciones públicas.


Relaciones públicas pandémicas. Un memorial a cambio de otro

Hoy, cuando se avecinan las elecciones intermedias en el país en 2021, más de uno, político, empresario, funcionario público, líder de opinión, estadístico o hijo de vecino busca sacar agua para su molino. A veces en el empeño de simplemente aprovechar la oportunidad, a veces en el interés de hacer un bien común.

Tiempos aciagos como los que vivimos a causa de la pandemia de Covid-19 y la recesión mundial no podían ser excepcionales. Y es lo que ocurre también con propuestas como la expuesta hace poco por la asociación Fomento Cultural Torres de Satélite, A.C., presidida por el Arq. Cuauhtémoc Rodríguez, mediante una idea bosquejada por él y el Lic. Eric Geraldo Fuentes Freixanet, vicepresidente de la saliente mesa directiva de la Asociación de Colonos La Florida, A.C., del fraccionamiento que habito y que alguna ocasión llegó a señalar a este plumífero de "falso periodista", "traidor", "poco profesional", "nada objetivo" y hasta estuvo dispuesto a llegar a los golpes frente a testigos en lugar público. En los detalles se cuela el Diablo.

Pues la propuesta consiste, a ojos de unos como el Comisario Lázaro Gaytán, en intercambiar un memorial por otro. Esto es sustituyendo el actual, maltrecho y olvidado Monumento al Policía ubicado en un rincón del que llamo el "Enclave del Mosquito" (por la figura que hacen las vialidades, al norte del Parque de los Remedios, al sur de la FES Acatlán). A ojos de otros, como el arquitecto Rodríguez, mejor que sustituir, crear un memorial y no un simple monumento, casi mojón, enfrente y con el pretexto "de moda" de dedicarlo a los "héroes de la pandemia de Covid-19".



Cómo te voy a olvidar

La idea del Arq. Rodríguez, conforme a su comunicado de prensa y entrevistado por Indicios Metropolitanos es hacer, por medio del arte "un instrumento de reflexión y reconciliación colectiva, una ofrenda de paz y resignación a la memoria de las víctimas del Covid-19". Y explicó el simbolismo del proyecto que tiene entre manos y ha propuesto tanto al gobierno municipal de Naucalpan, presidido por la alcaldesa Patricia Durán Reveles, como a otras instancias particulares y oficiales, siguiendo un poco y a la mexicana lo hecho con anterioridad en España, por ejemplo.



Está inspirado en el desarrollo magistral de la sección áurea y la geometría sagrada, dónde el círculo, con un diámetro de 30 metros, es el eje rector de toda la composición. De manera proporcional, emergen hacia el cielo 7 prismas triangulares de 15 y hasta 45 metros de altura, los cuales, por su diseño pareciera que desafían a la gravedad, ya que su estructura está diseñada en comunión con el viento. En conjunto, conforman una antorcha que representa la luz que ilumina, calienta, purifica y protege.

Cabalísticamente, el número 7 está presente como referencia a la perfección con la que fue creada la vida. El color blanco hace referencia a las almas de los seres humanos que se perdieron en esta pandemia. Al centro del memorial se localizan dos estelas que parecieran estar unidas (pero, no lo están) y conforman en su remate una estrella de 7 puntas , la cual rige los valores universales. Las dos rampas integran a su vez dos cascadas, dando como resultado final el mensaje de los 4 elementos de la naturaleza, dónde la Tierra es el círculo, el Aire es el movimiento simulado de los prismas, el Fuego es el conjunto de todo el Memorial y por último el Agua que se manifiesta en las cascadas.

El "Enclave del Mosquito". La flecha indica el lugar que ocupa el Monumento al Policía,
el recuadro marca el área de cerca de hectárea y media que ocuparía el memorial.
Foto: Archivo Indicios Metropolitanos.

La propuesta indica como ubicación probable del memorial un terreno cercano a la parada de transporte público de la FES Acatlán, al sur de la Mega Comercial de San Mateo, y próximo al CCH. Es un terreno conocido porque en su espacio, antiguamente se ponían —qué casualidad— los circos y hoy es terreno de composta, está cercado y controlado con una puerta, lo que evitaría el vandalismo. A pregunta expresa de Indicios Metropolitanos, el Arq. expuso:

El costo aproximado es de 5 millones de pesos y buscaremos el apoyo de las empresas que estén interesadas en apoyar. Por la importancia del proyecto, no solo estará involucrado el gobierno municipal, buscamos que se integren los gobiernos estatal y federal. Es un proyecto que, por su carácter, es de trascendencia internacional. Como dicen los "Ángeles Azules": de Naucalpan para el mundillo...


En mi humilde opinión, el concepto general de la propuesta es agradable. Solo le añadiría esto: las imágenes relacionadas con el coronavirus, que hasta en círculos del maíz ha aparecido, cambiaría la idea y el significado de la estrella.


Otra cosa, la vista lateral es "peligrosa", en el sentido de que los legos tomarán como referencia "el helado" para darse cita en las inmediaciones del memorial, de hacerse. Aunque, la sinuosidad es grata. Quizás, podrían añadir al concepto los artistas Rodríguez y Fuentes Freixanet, la posibilidad de ampliar el significado complementándolo desde los cuatro lados, desde dentro y desde lo alto, dada la significación internacional (también por eso mencioné los crop circles). El otro tema es dónde ubicarlo, que luzca, signifique y no lo fastidien las inmobiliarias ni los vándalos. Indicios Metropolitanos cuestiónó al Arq. Rodríguez:

IM: ¿Será ese sitio propuesto el más adecuado? ¿Habría algún elemento adicional alrededor? ¿Impacto ecológico? Pregunto porque cerca está el Cerro de Moctezuma, zona arqueológica saqueada durante años. El Parque y Convento de los Remedios, cuevas que son hábitat de murciélagos y una amplia fauna cuya biodiversidad ya han sido afectadas por la mancha urbana, la inseguridad rampante y, además, cerca están las oficinas de la Dirección de Ecología y Medio Ambiente de Naucalpan.

CR: Solo andadores y algunos lugares de descanso y reflexión. Nada más. La iluminación estaría a cargo de nuestro amigo el Arq. Gustavo Avilés quién iluminó el Memorial a las Víctimas de la Violencia de Estado, ubicado en Chapultepec.

IM: ¿La que Jacobo Zabludovsky denominaba irónicamente la "paleta Mimí"?

CR: No, esa es la Estela de Luz.

IM: Cierto, pero también fue muy polémico ese memorial. Ya imagino a la gente tomando este memorial como referencia de tránsito: "nos vemos por el helado". Y, si llevare detalles oscuros, "te bajas en la parada del hot fudge".

CR: Al final estamos expuestos a la crítica y no por eso nos vamos a detener. Sobre todo por el carácter del memorial , este estará expuesto a críticas y al vandalismo como tú bien lo mencionaste.


Artistas somos y en el camino andamos

El arte, sin duda, tiene un papel fundamental en la sociedad y la historia, por muchos motivos. Nunca es pertinente, pero siempre es oportuno. Rara vez es conveniente. ¿Es conveniente proponer la construcción de un memorial en medio de la pandemia, de la recesión nacional y mundial, cuando el municipio de Naucalpan hace malabares con el presupuesto a falta de ingresos, la austeridad republicana morenista y apenas medio hace esfuerzos para "capacitar" a distancia a la población en temas como la planeación de negocios y la mercadotecnia, incubando proyectos de dudosa o nula garantía de retorno de la inversión en la forma de creación de empleos?

La idea de reflexionar sobre los "caídos" (infectados o muertos) por el Covid-19 se antoja noble, sensible, emotiva; pero, ¿es el momento de destinar 5 millones que hacen falta para paliar la hambruna que ya se instaló como consecuencia? ¿Sería mejor esperar a las cifras finales, a saber cuándo las habrá cuando aun la vacuna y la recesión van para largo?


Entre el sueño y la memoria

Recuerdo que al Arq. Antonio Dovalí, principal proyectista del Viaducto Bicentenario le cayó en pandorga que yo le dijera en una junta a puerta cerrada entre vecinos, empresas constructoras y gobierno que su "obra de relumbrón" adolecía de muchas fallas y falsas justificaciones, a pesar de la nobleza en la idea de origen como una via para el mejoramiento de la movilidad regional. "No es una obra de relumbrón", me dijo airado. Al cabo de los años se ve qué ha sido en realidad.

Hoy, la economía está parada. ¿Qué ganarían los empresarios dispuestos a invertir en el proyecto, cuando ni siquiera los gobiernos municipal, estatal y federal han dado luz de apoyos para ellos, ni siquiera fiscales? ¿La cantidad de trabajos generados, derivados y directos por ese proyecto, justificarían la obra de un memorial cuando hay carencia de medicamentos y equipamiento médico? ¿Con quién se buscaría quedar bien, con deudos o con personal médico? El coronavirus 19 no discrimina. Que es de cuidado y no se le debe menospreciar, cierto; pero, proporcionalmente no ha sido tan letal como otras pandemias a pesar de las cifras alarmantes, dicho por los especialistas, incluido el propio Dr. Epidemiólogo Hugo López-Gatell Ramírez subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud del gobierno federal.

Estadísticas de la pandemia de COVID-19 actualizadas al 21 de agosto de 2020.
Fuente: Universidad Johns Hopkins.
Foto: Archivo Indicios Metropolitanos.

Así, cerrando el círculo mágico de las conexiones memorísticas pensemos: si consideramos el sueño (en su primera fase) como un depurador de recuerdos (sólo quedan en nuestra mente lo importante o lo más impresionante que nos haya sucedido), al no dormir no eliminamos recuerdos; es decir, no tenemos la capacidad de olvidar muchas cosas con las que no podríamos vivir si las recordamos a diario.

La pandemia actual y la recesión franca que nos envuelven nos han quitado el sueño y, como a Funes el Memorioso, la experiencia vivida nos lleva a comprender que nuestra memoria es un vaciadero de basuras, que el símbolo genérico "perro" abarca a tantos individuos dispares de diversos tamaños y diversa forma que, si a Funes le molestaba que el perro de las tres y catorce (visto de perfil) tuviera el mismo nombre que el perro de las tres y cuarto (visto de frente), cabe preguntarnos si vale la pena rememorar lo hecho como lo deshecho, en el afán de reconstruir lo perdido, como si en la pérdida y en la ausencia se diera el mismo significado que en la ganancia y la presencia. No es lo mismo estar que ser, pero se necesitan ambos para existir.

A estos empresarios de ahora, quizá decepcionados por el gobierno actual, como a aquellos publicistas, o desesperados por encontrar un asidero mediante el cual paliar la crisis, el chirrión les salió por el palito o, en otras palabras, el tiro les salió por la culata. La candidata triunfadora logró que su fórmula continuara por cerca de 4 períodos, con distintas caras al frente, pero la misma tendencia, llevando a la ANP al mayor de sus declives, descrédito y, si aun flota, es porque Dios es grande. ¿Podemos decir lo mismo de México? ¿De Naucalpan?

Por oficio, leo, veo y escucho lo mismo a Sin Censura con Vicente Serrano que a Carlos Loret de Mola y me siento como ese testigo en las mesas del poder, barajando lo que dicen unos y otros, navegando entre los indicios que me hagan capaz de comprender si en verdad hay un lado de bien y otro de mal, o quizás solo son el helado y el barquillo, los cabos de una cuerda que, cuando se tocan, cierran el círculo de lo que somos para bien y para mal.