Presenta Naucalpan "Ecos de gloria..."

CON LA CONFERENCIA del libro Ecos de Gloria. El Batallón de San Patricio y la Guerrilla Mexicana de Arturo Ortega Blake, la administración 2016-2018, encabezada por el Lic. Edgar Armando Olvera Higuera, reactiva las actividades culturales del Centro Cultural Ágora.

En el  Parque Naucalli,  se efectuó la conferencia con  la participación de Carlos Mayer Anaya, director del recinto; Juan Francisco Trejo, Premio Nacional de Locución 2011, además del autor, Arturo Ortega Blake, y como invitados de honor la Presidenta del DIF Municipal, Liliana Carbajal Méndez y el director del Instituto de Cultura y Parque Naucalli, David Oviedo González.

La  Presidenta del DIF de Naucalpan, Liliana Carbajal Méndez, indicó  que la administración municipal apoya la difusión de la cultura. “Conocer nuestra historia, nos va a dar un criterio y una formación de conciencia, por lo que seremos mejores mexicanos y mejores naucalpenses”, dijo.

Por su parte, David Oviedo González, Director General del Instituto de Cultura y Parque Naucalli, expresó que la dependencia pretende dar a conocer este tipo de publicaciones a la sociedad naucalpense, “para que tengamos un poco más de conocimiento de nuestra identidad, de nuestros orígenes,  esperemos que los naucalpenses se acerquen, es parte de la estrategia de cultura del Gobierno Municipal”, puntualizó Oviedo González.

Ecos de Gloria. El Batallón de San Patricio y la Guerrilla Mexicana, es un libro que narra la historia de un grupo de soldados irlandeses que desertaron de las filas estadounidenses para unirse al bando mexicano y, liderados por John Reilly, combatieron al ejército invasor en la Batalla de La Angostura, en Coahuila en 1847. También refiere la creación de la guerrilla mexicana, con Celedonio Jarauta a la cabeza, que enfrentaron a los norteamericanos en Veracruz.

De acuerdo con el autor, Ortega Blake, ambos personajes coincidieron en algo: el general Santana traicionó al país. Cuando estuvo a punto de vencer a los invasores ordenó retirada, en el caso de Coahuila, y en el caso de Veracruz hubo un armisticio, desaprobado por el pueblo.

“Es increíble que lo que pasamos como mexicanos durante ese período lo estemos repitiendo y no sepamos realmente que el pueblo de México se opuso férreamente a la cesión de tierras, pero se llegaron a corromper varios generales y cinco presidentes. Sí, perdimos dos millones 240 mil kilómetros cuadrados de territorio y nos quitaron dignidad y patria, eso es lo que más perdimos y tenemos que recuperarlo, y sólo lo haremos conociendo nuestra historia”, expresó Ortega Blake.

(Fuente: Boletín de prensa)


Repensar la metrópoli


ATINADA, OPORTUNAMENTE, la revista Letras Libres comparte, en Facebook, un artículo del escritor Gabriel Zaid publicado en 1999 sobre el vocablo “chilango” (ZAID, 1999), el que viene muy a punto luego de que en estos días fuera declarada constitucional la definición de la Ciudad de México como la entidad 32 de la República, con todo y las precisiones timoratas de legisladores que trataron de explicar las condiciones sui generis de esta disposición reformatoria:
No podemos ser un estado —apuntó el senador por MORENA Mario Delgado Carrillo— con plena autonomía, aunque no con total soberanía […] sencillamente porque es la Capital del país y sede de los Poderes de la Federación; porque no tenemos municipios; y no tenemos municipios porque a la Ciudad de México no le conviene la municipalización debido a que, por ejemplo, habría una disgregación en materia de servicios públicos, y lo que se acordó fue la integración de los mismos en el gobierno central. 
[…] seremos una entidad sui géneris —señaló la diputada perredista Cecilia Soto— con características especiales: somos la capital del país, tendremos una Legislatura de la Ciudad, o Cámara de Diputados, una Constitución propia, seremos la sede de los Poderes de la Federación, tendremos mayor autonomía presupuestal, pero no nos alcanza para ser un estado [cf. (CHÁVEZ, 2016)].
Las consecuencias de esta histórica decisión están aún por verse, si bien algunas ya se vienen notando aun desde antes. Incluso desde aquellos tiempos no muy remotos cuando se proponía, entre otras cosas, el traslado de los poderes a otra región del territorio o reformar la estructura y las funciones políticas del Distrito Federal de tal modo que los poderes de la federación contaran con un espacio enteramente propio y distinguido del resto de los estados. (WIKIPEDIA Colaboradores de, 2015) (GOYENECHE Sánchez, s/d). En la década de los sesentas y setentas llegaron a proponerse zonas específicas y determinadas expropiando territorio enclavado en la confluencia de entidades concretas: México, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato y Michoacán, para la construcción de un remedo de Brasilia. La inviabilidad —por varias razones—, entonces y aún ahora, de la construcción de una nueva capital sede de los poderes ha tenido entrampado al proyecto, el que pasa por la aparente minucia de comprender dónde puede ser el mejor sitio para ubicar, por lo pronto, un aeropuerto internacional, el que ya va siendo pretexto, desde hace por lo menos 15 años, desde 2001, el gusano en la manzana de la discordia (GONZÁLEZ, 2008), solo un indicio de la problemática del atropellado, desmedido, corrupto, desordenado crecimiento y desarrollo urbanos y suburbanos. Mientras tanto, así para trámites administrativo-burocráticos como para el trazo de políticas de fondo, la “ubicuidad” de los poderes federales se suma a los síntomas agónicos de una identidad capitalina defeña.

Más allá de razones geopolíticas, los motivos culturales cobran ahora mayor relevancia, porque más que nunca se impone el ajuste de una identidad lo suficientemente amplia en la idea de nación como para llevar a la integración real de los mexicanos, los que todavía mostramos señas de viejos rencores regionalistas a ultranza, odios heredados y de los que la odiosa segregación, la discriminación en todas sus formas lacerantes de la dignidad humana, más la sobre-normatividad son apenas indicios de la agonía de una forma de vivir que, antiguo, implicaba una forma de orgullo que ya no cabe ni siquiera en el “México de mis recuerdos”.

Cabe ahora también y además preguntarnos cómo incide esta resolución sobre aquellos mexicanos que siendo —sin serlo— habitantes de planta o transitorios en la franja metropolitana de la "nueva" Ciudad de México nos beneficiamos de una situación de traslape físico, legal, sociocultural, económico que más semeja una tierra de nadie. Traslape que, hay que decirlo, también tiene tiempo replicándose por copia, evolución o aspiración legítima en otras zonas y ciudades del país como Monterrey, Guadalajara, Toluca.

¿Cómo reaccionarán los gobiernos de los municipios conurbados como el Gobierno de Naucalpan de Juárez, Tlalnepantla de Baz, etc.? ¿Hacia la cooperación o enfatizando las fronteras literal y metafóricamente? ¿Desde qué perspectiva hemos de repensar ahora la construcción de la metrópoli, cuando está visto que no basta ya un reordenamiento urbano ni una reforma política, sino una sesuda concepción de la sola idea de ciudad, ahora además dependiente de las tendencias que privilegian y persiguen la sustentabilidad como consigna? ¿De verdad tenemos un modo determinante de llamarnos, una auténtica vocación “chilanga”?

Muchas veces restamos a las palabras el peso y trascendencia que encierran en tanto símbolos. La capacidad comunicativa de las mismas la tomamos con una superficialidad contumaz, olvidando que en ellas y tras ellas descansa la definición del ser de las cosas que nombramos, para bien o mal. En su mal uso, a veces desmedido, lo que hacemos en realidad es una forma de pendencia que devela la duda sobre lo que somos como pueblo. Esto, que aplica incluso a adjetivos gentilicios empleados más como motes que como etiquetas de identificación —ya no digamos otra clase de adjetivos usados con fin de ofender— mueve a repensar la idea de metrópoli en un ámbito concreto, pero comparativo con lo que ha sucedido en otras partes del orbe.

Siguiendo la idea de Zaid sobre el adjetivo que es motivo de su texto:
La Academia tuvo razón al autorizar esta palabra, pero se equivocó al no poner un aviso de que el uso todavía no es normal. Quizá resulte una omisión profética, porque cada vez hay más chilangos contentos de tener, por fin, cómo llamarse.

Referencias

CHÁVEZ, V. (21 de enero de 2016). "DF no es el estado 32, aclaran legisladores". Recuperado el 22 de enero de 2016, de El Financiero: http://www.elfinanciero.com.mx/nacional/df-no-es-el-estado-32-aclaran-legisladores.html
GONZÁLEZ, M. (21 de enero de 2008). "Cronología del conflicto de San Salvador Atenco". Recuperado el 22 de enero de 2016, de El Universal: http://archivo.eluniversal.com.mx/notas/475742.html
GOYENECHE Sánchez, T. B. (s/d de s/d de s/d). "Publicaciones". Recuperado el 22 de enero de 2016, de Jurídicas UNAM: http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/rap/cont/83/pr/pr5.pdf
WIKIPEDIA Colaboradores de. (31 de diciembre de 2015). "Evolución territorial del Distrito Federal (México)". Recuperado el 22 de enero de 2016, de Wikipedia. La enciclopedia libre: https://es.wikipedia.org/w/index.php?title=Evoluci%C3%B3n_territorial_del_Distrito_Federal_(M%C3%A9xico)&oldid=88126922
ZAID, G. (1999). "Chilango". Letras Libres / Secc. Letras, letrillas, letrones(11), 97-98. Recuperado el 22 de enero de 2016, de http://www.letraslibres.com/revista/letrillas/chilango-como-gentilicio?page=full


"El Chapo" en las opiniones de dos "enterados"

DESDE LA REAPREHENSIÓN del narcotraficante "El Chapo" Guzmán, las opiniones no se han hecho esperar, así en contra como a favor del hecho. Asimismo no han faltado las revelaciones o refritos que buscan atizar el fuego o, mejor dicho, mantener el interés en un reality show de talla internacional y cuyos protagonistas y antagonistas gozan de una tremenda popularidad ¿por virtud de los medios?

Los artículos y ensayos de diversa índole, así los que analizan el tema, sus causas y efectos, como los que buscan no mamarle las chichis a las serpientes, abonan queriendo o no (este texto mío y los que vengan acerca del tópico son y serán sin duda una muestra adicional) al espectáculo. Y es que en esta era de opinioncracia (concepto acuñado por un servidor) y memecracia (concepto acuñado por la periodista española Delia Rodríguez), cuando la "opinionitis" y el "opinionismo" de los "opinionistas" (como comenzó a llamarse hacia 2008 a los que, periodistas o no, emitían su opinión mediante los blogs y vlogs) empieza a instalarse en el consciente colectivo y la tendencia informativa, casi no hay nada qué hacer fuera de quedarse al margen o sumarse a la corriente.

El qué dirán de hoy no sucede nada más en el vecindario físico, sino se canaliza mediante las redes sociales. El chismógrafo de la época es Twitter, y la ocasión para el intercambio de la charla de café se ha trasladado a los muros de Facebook. Al primero acuden los apresurados, en el segundo se dan cita los que tienen menos premura para otear el panorama.

Así, alrededor del caso del citado narcotraficante de talla internacional, todos han tenido algo que opinar, lo mismo los mandatarios de naciones que los bromistas. Las fuentes generalmente anónimas de los memes circulantes que sintetizan los paradigmas y las paradojas sobre determinado asunto, en este se han cebado lo mismo sobre tirios que sobre troyanos, ridiculizando tanto a unos como a otros. Como en un buen melodrama, la separación entre el bien y el mal, como derivación de la más reciente propuesta cinematográfica de la serie Star Wars, se establece como parteaguas de lo humano y lo inhumano, de lo audaz y lo estúpido, de lo aceptable y lo reprobable en el ejercicio del poder, cualquier poder.

"No tengo de qué disculparme[...] Jamás me he arrepentido de algo que hago", así respondió la actriz mexicana Kate del Castillo al periodista César Muñoz en una entrevista que, ahora sabemos, concedió a pocos días del encuentro con "El Chapo" Guzmán en el que opinó sobre su carta abierta al narcotraficante y la fuga del mismo. "El problema no es 'El Chapo'", considera la actriz al referirse a los problemas que aquejan a México, acusando como causantes a "todos los gobernantes" cuya corrupción ha llevado al país a la situación actual, exculpando de forma expresa al narcotraficante respecto de la situación política, social y económica del país: "Lo de menos es 'El Chapo'". Aquí la entrevista citada.


Por su parte "prefiere ‪'El Chapo' Guzmán‬ una tumba en México que un calabozo en EUA", opina el conocido ex-sicario de Pablo Escobar Gaviria "El Popeye" quien ha incluido en su canal de YouTube un reportaje sobre la captura y la entrevista del capo mexicano. Lo más interesante es a partir del minuto 8:52 donde él opina brevemente sobre el tema, comparando el final del narcotraficante colombiano con el que puede estar esperando "El Chapo" Guzmán de quien piensa que está haciéndose matar y que enloquecerá en la prisión de alta seguridad. Considera también que los hechos actuales ponen la luz sobre la duda de quién ha sido más poderoso entre Escobar y Guzmán. Enseguida el citado video.


Contrastadas las visiones del mundo que pueden tener unos y otros, solo resta pedir al universo que "la fuerza" nos acompañe, para bien o mal, casi como parafraseando al mismo narcotraficante que, en un tramo de las conversaciones sostenidas mediante celular con la actriz y publicadas por el diario Milenio se muestra agradecido por lo que la famosa tenía planeado hacer por él y su afán por publicar su biografía. Lo que ahora me hace pensar si no será este escándalo el último legado del narcotraficante más buscado, y su epitafio tal vez dirá: "No buscaba pleito, solo se defendía".