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Tapar un hoyo, para descubrir otros


 ERA  DE LA OPINIÓN… de que podría criticárseme por publicar lo que aquí diré días después de ocurrido el acontecimiento por narrar, porque ya se sabe que el promedio de vida de una noticia es no mayor a una semana, mientras no se le dé seguimiento o reviva; pero dado que el suceso se verificó en calidad de “urgente” casi dos meses tras el  hecho original y de que mis Indicios Metropolitanos, aparte de su sección de actualidad, se caracteriza por ser un sitio más bien de periodismo de fondo, creo que mi pecado es venial. Y quizá debería intitular a este artículo con el lugar común: “Después del niño ahogado…”.

¡Al fin! Y por intermediación de Indicios Metropolitanos, el agujero de La Florida quedó cubierto y el riesgo mayor mitificado.

El viernes 21 de agosto, una cuadrilla conformada por 24 miembros del personal de Protección Civil de Naucalpan de Juárez entre bomberos, paramédicos y funcionarios, acudió al filo de las siete y media de la noche a tapar con picos y palas el agujero excavado clandestinamente la madrugada del 16 de julio en el camellón que limita el fraccionamiento La Florida y el Periférico, esto en Naucalpan de Juárez, muy cerca de Las Torres de Satélite como informé oportunamente.

La cuadrilla estuvo comandada por el Subdirector mismo de Protección Civil, Marco Antonio Vilchis Becerra ―¿qué será de Arturo Vilchis Esquivel, Coordinador de Protección Civil del Estado de México; su hijo?―, quien por cierto fuera obligado a renunciar al cargo durante la administración del exalcalde y hoy reo David Sánchez Guevara en diciembre de 2014 tras el despido de dos verificadores de Protección Civil señalados de extorsionar a empresarios, como informó Rebeca Jiménez el día 11 de dicho mes en El Universal. Posteriormente, en mayo de 2015 se le restituyó en el puesto.

Así como apunto críticamente las fallas administrativas del gobierno o las faltas de los ciudadanos, también resalto las acciones positivas. Y la “reacción inmediata” de Protección Civil es de aplaudirse, así sea de la mano del sarcasmo.

Desde la aparición del socavón y el “robo” resultante de alrededor de 18 metros cúbicos de tierra extraída en un par de camiones de volteo, para llevarla a quién sabe dónde, por cierta empresa fantasma supuestamente dedicada a la construcción de anuncios espectaculares y de la que todavía no se sabe nada pero se sospecha mucho, estos mis Indicios Metropolitanos se dieron a la tarea de solicitar por escrito la información sobre al caso, tanto a las autoridades municipales como a las estatales encargadas de otorgar permisos para semejante tarea.

Aparte de entrevistas personales o vía telefónica, al momento de escribir estas líneas, 28 de agosto, es fecha que no hay respuesta de la Junta de Caminos del Estado de México, y el municipio solo se dio por enterado negando su intervención en los hechos, los cuales quedaron, ya no digamos que en el aire, sino enterrados en la incertidumbre.

El mismo 21 de agosto, aprovechando diversas gestiones en el ayuntamiento, Indicios Metropolitanos hizo presión para saber por qué en tanto tiempo ni siquiera se había presentado Protección Civil municipal ni la estatal para por lo menos cercar la zona de riesgo. La respuesta: Protección Civil municipal no tenía conocimiento del asunto, a pesar de depender del Director de Seguridad Pública y Protección Civil, el Crnel. Alfonso Cancino, y haber estado él mismo presente la noche de los hechos, cuando por instrucción suya y solicitud de los vecinos denunciantes se remitió a los “culpables” al juez calificador. Simplemente no se giró el oficio correspondiente para notificar al área respectiva. ¿Por qué? ¡Porque sale de las atribuciones de unos y otros! Porque no hay la debida comunicación y coordinación entre áreas, niveles y dependencias del gobierno municipal.

O sea, si uno como ciudadano no acude directamente a Protección Civil o a la Subdirección de Gobierno, una afectación específica que se relacione con el interés de determinada área no es reportada a otra relacionada por lógica. Para ser más claro, enfático y explicarlo con palitos y manzanitas: si tú, vecino, encuentras un bache, agujero, poste caído, deslave, etc., que consideras un riesgo, debes avisar a Obras Públicas (para que inspeccione), a Seguridad (para que vigile), a Protección Civil (para que evalúe y, de ser el caso, minimizar el riesgo), y así a tantos cuantos haga falta. Si solo avisas a uno, los demás nunca se darán por enterados hasta que ocurra una desgracia. Es decir, no esperes que metiendo un papel relacionado con las Ventanillas A, B y D, notifiquen internamente a la Ventanilla C por hallarse en medio y aun siendo parte del enjuague.

Lo que es la ironía. Luego de tapado el agujero, funcionarios municipales comentaron “preocupados” que ojalá no significara eso un problema con la Junta de Caminos, porque burocráticamente Protección Civil municipal no tenía que hacerse cargo del tema. Por desgracia para Junta de Caminos y Protección Civil estatal, ellos tampoco se han dado por enterados ni siquiera de que el agujero ya fue cubierto usando la tierra en rededor.

El Primer Síndico, Rafael Ranero, cuestionado sobre el tema aun antes de tapado el pozo se limitó a decir, como destaqué en una entrega previa, que el agujero tendría que taparlo la empresa responsable y que había un procedimiento de averiguación en la Junta de Caminos. La cosa es que nadie sabe decir cuál es la empresa responsable ni qué sanción se fincará y con base en qué delito concreto, porque ¿está tipificado el robo de tierra? El agujero, de qué lado del derecho de vía quedó, legalmente hablando, ¿municipal, estatal o en medio? Como diría el “Perro Bermúdez”: ¡Tuya, mía, te la presto…! Ya tapado el hoyo, oculto el “cuerpo del delito” ¿ahora a quién se responsabilizará? ¿Esto se sigue de oficio?

El Subdirector Vilchis con toda su cuadrilla se rifó como los buenos. Todo sudoroso como sus compañeros, pala en mano evaluó el riesgo y determinó la necesidad de mitigarlo. ¡Y a darle duro!, como días antes un grupo de vecinos solidarios aun cuando simbólicamente.
Días después, el 26 de agosto, el Subdirector de Gobierno, Javier González de la Madrid comentó a Indicios Metropolitanos que “en breve se cubrirá con tierra y se restituirá el pasto”. El 29 de agosto, entrevistado nuevamente tras una reunión con vecinos de La Florida para tratar diversos asuntos, sobre todo de seguridad, avanzó la información indicando que ya se había cubierto el espacio con tierra. Corroborando el dato, Indicios Metropolitanos encontró que sí, en efecto, se cubrió parte del área en torno al agujero y encima de este, pero no con tierra, sino solo con forraje. Debe ser por aquello de las prisas pues la administración actual termina el 31 de agosto, o quizá para preparar la base de alguna “composta”.

He aquí un tema sobre el cual legislar localmente. Es inconcebible la comodidad gubernamental que, al amparo de la estructura burocrática, las descripciones de puesto y la definición de atribuciones revela en realidad agujeros administrativos que no nada más se prestan para extorsiones, corruptelas, omisiones, negligencias y otras linduras, sino para nadar de muertito, lavarse las manos, echarse la pelota unos a otros. Una comodidad que, de la mano de ineficiencia, ineficacia e inefectividad gubernamentales en todos los órdenes ha llevado a legisladores a plantear alguna reforma en el sentido de que seamos los particulares quienes resolvamos las cosas. Sí, como lo lees, amigo lector. Se cocina que, si quieres arreglar tu banqueta, puedas hacerlo sin solicitar permiso, solo notificando a la autoridad. Eso sí, lo podrías hacer bajo tu peculio y responsabilidad. Al paso que vamos, mejor un gobierno de adorno y ¡viva la anarquía! O vayámonos encaminando en serio para modificar nuestro sistema político a uno netamente parlamentario y que la Participación Ciudadana (no la oficina, sino tú y yo y nuestro actuar) sean la base misma de una nueva democracia participativa.


Sobre esto último, el Subsecretario de Gobierno explicó que, por ejemplo, “todas las cámaras de vigilancia adquiridas durante el gobierno de David Sánchez Guevara están instaladas en puntos clave y funcionando”. Puede darse el caso que algún vecino o negocio quiera, considere pertinente colocar una cámara y conectarla al C4. Puede hacerse, pero deberá ser por cuenta y riesgo del particular, notificando al gobierno para que este le recomiende el tipo de equipo a adquirir y luego haga la conexión respectiva (sin costo)”. Así que si en su calle quiere cámara de vigilancia y no hay una previamente colocada por el gobierno, pida la asesoría, junte el dinero, compre el equipo que le indiquen y solicite la conexión. Como dijera un excandidato independiente: ¡Qué barato!