Eso no lo dijo quien tú crees


RECIENTEMENTE una amistad me hizo llegar mediante WhatsApp un ensayo que es conmovedor, reflexivo, cosa que siempre se agradece. Se trata de un conjunto de pensamientos que viene circulando por las redes sociales, como Facebook desde hace un año aproximadamente, atribuido de manera falsa al actor británico Anthony Hopkins, por lo que se trata de un bulo. No es que Anthony Hopkins no haya escrito algo, como podemos constatar en su misma lista de lecturas sugeridas en Goodreads, pero no eso en particular. El ensayo se intitula en español "Deja ir a la gente que no está lista para amarte" y en realidad es de la autoría de la joven escritora estadounidense Briana Wiest quien además no aparece en dicha lista de sugerencias del actor y cuyas ideas para algunas mujeres resultan o polémicas, por reaccionarias sobre el papel de la mujer actual, como contradictoriamente tradicionalistas.


La falta de aclaración al respecto de la fuente, la sospecha de que se tratara de un bulo, me llevó no solo a investigar sino motivó este artículo y más: decidir la creación de un blog a partir de un proyecto que barrunté muchísimos años atrás, cuando por mi amor por la lectura y el hallazgo de un viejo libro en mi biblioteca intitulado El Templo de la Idea, junto a otros sobre citas, frases célebres y aforismos, me dediqué a recortar, copiar, fotocopiar, extraer fragmentos de obras diversas de ficción, teatro, poesía, ensayos que llamaban mi atención por su fuerza, puntualidad, filosofía, sensibilidad, para acopiarlos sin catalogar en un juego de libretas y carpetas. Por desgracia dudo que vaya a llevar al efecto dicho blog o tal vez sí me anime, aún dudo y explico enseguida por qué.

La idea no es nueva, claro. Pero, lo nuevo está en que, de hacer ese blog, yo procuraría asentar de modo especial al autor o autores y la fuente de donde tomaría el aforismo o fragmento, tan cortos o largos como pudieren ser. Por supuesto, la labor se antoja exhaustiva, titánica y lo ha sido y seguirá siendo.

Por supuesto, en Internet encontramos ya muchos sitios web y blogs en forma de catálogos de aforismos. ¿Sería el mío uno más? Quizás, pero tendría esa mínima y gran diferencia ya descrita que, hasta ahora, no he hallado en ninguno. ¿Por qué lo escribo conjugando en condicional? Pues, de realizarlo, lo más probable es que me pondría en más riesgo de lo que podría suponerse; aunque, al no ser un bloguero muy solicitado, o eso creo, igual paso desapercibido hasta para los algoritmos.

Los derechos de autor, entre la atribución desprendida y el mercantilismo

Si bien hace tiempo hay una especie de reacción negativa de algunos académicos hacia la utilización de aforismos, en parte esta se explica por lo mismo que ahora y desde hace unos años vengo haciendo en defensa de los autores (#defensadelautor) todavía más que del derecho de autor, en el sentido de respetar la razón originaria de una idea y un pensamiento concretos mucho más que en el sentido mercantilista al cual ha derivado ese derecho, sentido que, lo he expresado abiertamente, execro inclinándome más por el derecho del uso común o copyleft por contra del copyright, sin que ello menoscabe el usufructo de los beneficios y regalías que en derecho corresponden al autor original, de nuevo, sin que ello implique tampoco medrar de cualquier manera incluso por el mismo autor codicioso y acaparador (sea un individuo o una firma editora o productora). Al final, cuando uno es autor lo que busca es que su obra se difunda, dejar algo en la mente, sentidos y memoria y vida de los otros que tienen a bien atender lo que uno crea. Por supuesto que también ganar y vivir de ello honestamente; pero, mezquino sería uno de estar reclamando propinas por cada mirada. ¡Ni las teiboleras!

Por esta última razón no haría el blog, porque no me expondría yo a una o muchas demandas de autores, agentes, abogados, organizaciones, empresas filmadoras, productoras, editoras, plataformas periodísticas o de estriming, medios en general señalándome de falsario, difamador, oportunista, descontextualizador, desvirtuador, matarife literario o, peor, jifero metodológico con eso de que ya ahora hasta existen programas de computadora y algoritmos para determinar cuando un texto, una obra, incurren en presunto plagio.

También por esa misma razón en muchos de mis artículos y publicaciones en estos Indicios Metropolitanos he optado por incluir una bibliografía y ser cuidadoso con que los vínculos sean evidentes, prístinos en tanto referencias, aun cuando puedan derivar a sitios dudosos o relativamente inseguros.

Esa maldita manía de algunos lectores; ¡honor a quien honor merece!

Volviendo al caso que nos ocupa, no es la primera vez que escribo sobre el tema del plagio ni en defensa de los autores. Ahí están, en el tiempo y con distintos enfoques en el contenido, mis artículos:

        ▶ ¡Que me plagien! (primera y segunda partes)
        ▶ Una metodología para el autoplagio

No es por lo mismo la primera vez que señalo el hecho del abuso o tontería de los lectores, famosos o incluso editores, y por supuesto escritores —no estamos exentos— de atribuir textos de unos a personalidades diversas, a veces por ignorancia, a veces con mala intención, a veces por simple estupidez, ocasionando o admiración en el vulgo hacia el orador como un "ilustrado" o sorna hacia el mismo por razón contraria, como le pasó al presidente Enrique Peña Nieto, o una confusión creciente.

Ejemplos sobran de poemas, cuentos, ensayos atribuidos digamos a Jorge Luis Borges ("Instantes", "Valgo", originales de Nadine Stair; "Dime", original de Gustavo Alejandro Castiñeiras, título original: "Poema de un Recuerdo"; "Con el tiempo" o "Después de un tiempo" o "Carta a un amigo", original de Verónica Shoffstall y también atribuido a William Shakespeare y a otros), Gabriel García Márquez, Mario Benedetti ("No te rindas", original de Guillermo Mayer) y un largo etcétera.





En ocasiones los autores originales se han enterado y no le toman importancia, en otras se ofenden con justa razón y en ocasiones han llegado a la demanda legal. Los fallecidos y los clásicos poco tienen qué decir en su defensa a no ser mediante los académicos o las editoriales que resguardan en exclusividad los derechos de regalías. Pero, también estos, a veces, se han prestado a inducir la confusión con sus especulaciones, inexactitudes y lucubraciones alrededor de, por ejemplo, textos inéditos o probables falsificaciones, o por motivos mercadológicos y publicitarios.

También ocurre que a las personalidades a quienes se atribuyen ciertas cosas sin ser suyas, lo toman como una puntada menor y hasta agradecen con ironía o gratitud que les atribuyan obras, dichos, hechos que pueden estar gozando de mayor popularidad que su obra original. Así hizo García Márquez cuando se enteró que le achacaron el poema "Marioneta de Trapo" original del ventrílocuo mexicano Johnny Welch. Claro, no faltan los que ya en el colmo de la inopia intelectual o falta de curiosidad optan hasta por catalogar obras conocidas como anónimas o de "dominio público" o le dan valor apócrifo (solo porque es muy socorrido).


Pero, la necedad de muchos internautas o incluso intelectuales y críticos literarios en insistir en el afán por compartir estos contenidos equívocos, si por una parte abona a que se lea más y se aprecie la literatura, se consuma más contenido de calidad, por otro abona, como bola de nieve en avalancha, a la distorsión y por tanto a la ignorancia, por no decir que a la falta de respeto hacia los autores, tanto los originales como los atribuidos, a los primeros porque los ningunea tal actitud del público imbécil, a los segundos porque los honra y ensalza inmerecidamente, llevándolos a hacer en el imaginario colectivo caravana con sombrero ajeno.

¿Indignarse? No creo que haya motivos. No hay que olvidar que, a pesar de todo, como lo muestra un ejemplo citado más arriba, hay personas a quienes la lectura de "Instantes" ha llevado a descubrir Ficciones. Quizá la historia de la literatura sea la historia de algunos grandes errores de lectura. [...] El problema es que la crítica literaria no obedece a la lógica binaria: poder afirmar que un texto no es de Borges no es haber probado que su autor es Nadine Stair. Así, los "stairistas" no han mostrado mayor rigor intelectual que los "borgistas" (ALMEIDA, 2001).

¿Qué hacer? Simple, dudar, investigar, verificar y respetar las fuentes. Así como he hecho ahora. Cuando se conoce el estilo de algún personaje en su obra, es relativamente fácil darse cuenta si algo que se le atribuye es o no verdad. Y la verdad siempre sale a flote, tarde o temprano. Y esto que aplica para las citas y aforismos, aplica también para las noticias falsas hoy tan llevadas y traídas con singular alegría y credulidad por parte de los usuarios de las redes sociales, los móviles, los mensajeros, incluso las citas entre políticos; para los descubrimientos científicos, las patentes de inventos (ejemplo, el teléfono), etc. Pues ese constante llevar y traer citas se presta para la desmemoria o la desvergüenza, como es el caso de la frase sobre el presidente de México Andrés Manuel López Obrador "AMLO es un peligro para México" expresada en algún momento y atribuida a Manuel Espino, quien a su vez ¿avergonzado? se deslindara de la misma y la atribuyera al experto en Relaciones Públicas asesor del entonces candidato Felipe Calderón Antonio Solá (por cierto, Calderón confirmó la autoría en una charla con el publicista Carlos Alazraki).

Lo único peregrinamente cercano que podría ligar al actor Anthony Hopkins con las ideas contenidas en el ensayo motivo de este que ahora lees, amable lector, es que en alguna entrevista de 2016 acerca de su participación en el filme Premonición, Hopkins refirió haber sugerido a la producción incluir en el guion un poema alusivo al tema de la muerte y el desapego escrito por el sacerdote jesuita y poeta británico Gerard Manley Hopkins intitulado "Eco plomizo" y que el tema, de alguna manera marginal surgiera de nuevo tras diversas afirmaciones del actor o críticos de su trabajo o entrevistas tras haber recibido otra vez el Óscar ahora por su trabajo en el filme El Padre.

Sea como sea vale traer a cuento la conclusión a que llega José Antonio Tejada:

Mientras la información fluye, el conocimiento permanece. Como reza el título de una obra que recoge las conversaciones que en torno a su pasión bibliófila mantuvieran Umberto Eco y el dramaturgo Jean-Claude Carrière, «nadie acabará con los libros». Y a estos deberíamos recurrir (sean digitales, físicos, o vivientes   —como pasaba con los libros parlantes de Fahrenheit 451 [de Ray Bradbury, aclaro; o la enciclopedia holográfica de la biblioteca futurista de La máquina del tiempo de H. G. Wells, agrego]—), o, en general, acudir a información confiable y legitimada en términos académicos, antes que al rumor que con irresponsabilidad juguetona se transforma en autoridad  —una autoridad inaudita— en la idolatrada Internet (TEJADA, 2018). 


Referencias

◾ ALMEIDA, Iván. "Jorge Luis Borges, autor del poema 'Instantes'"  Borges Studies Online. On line. J. L. Borges Center for Studies & Documentation. Internet: 17/06/01 Recuperado el 1 de junio de 2021 de http://www.borges.pitt.edu/bsol/iainst.php.

◾ TEJADA Sandoval, José Antonio. "Pobre Borges, o de la literatura en la era digital". Universidad Privada del Norte. Perú. Recuperado el 1 de junio de 2021 de https://blogs.upn.edu.pe/estudios-generales/2018/07/19/pobre-borges-o-de-la-literatura-en-la-era-digital/


Crónica de un aparente abuso

Recientemente circuló en redes sociales, otra vez, otro caso de un probable abuso sexual por parte de un famoso. Esta vez los implicados son dos "influencers" youtuberos. La crónica puntual y la presentación de evidencias testimoniales que no pruebas la realiza Maire Wink, una chica mexicana en cuyo canal ofrece contenidos sobre manualidades entre otras cosas. Lo que aquí asiento no es la crónica en sí, sino mis personalísimas consideraciones alrededor de su caso y dirigidas a ella. La extensión de las mismas me obliga a publicarlas aquí además a sabiendas de que podrá ser un referente para muchos lectores de estos Indicios Metropolitanos. Primero, la voz de la afectada.


Enseguida, una entrevista para conocer al presunto victimario.


Carta a una youtubera

Maire, veo con mucho interés y preocupación tu video. Interés sin duda solidario y muy respetuoso. Preocupación porque noto también una... ingenuidad ilusa, no exclusiva de ti, no solo respecto del caso específico y sus causas, sino en sus mismos efectos, y una repetición que, desde que yo era chavo, si no es que antes, ya se daba y parece que no cambia la humanidad. Perdona de antemano la extensión de lo que diré.

Mi afán no es polemizar; pero, haciendo un poco de abogado del Diablo... Todo esto se presta a muchas distorsiones interpretativas como el que una amiga tuya te "explicara" el tema en un contexto legal de trata y, siendo muy objetivos y a partir solamente de tu narración, dudo que haya tal. Desarrollo mi idea que puede estar muy equivocada, claro.

El artículo de la Ley para Prevenir y Sancionar la Trata de Personas que citas abre también la posibilidad a evaluar las cosas en sentido contrario. Basta hacer varias preguntas y no quiero con ello que se lean estas líneas como una "defensa" de Ricardo Ponce a quien ni conocía ni conozco por ningún medio pues no suelo seguir canales o contenidos semejantes a reserva de primero investigar su veracidad profesional, cosa que no he constatado todavía en él.

¿En algún momento o por algún medio el individuo en cuestión promovió, solicitó, ofreció, facilitó, consiguió, trasladó, entregó o recibió para él mismo o alguien más a una persona, se entiende tú específicamente, por medio de violencia física o moral engaño o abuso de poder para explotarte sexualmente?

En tu misma narración diste las respuestas

Revisando la página web, Instagram, Twitter y YouTube del individuo, así como otros contenidos que lo refieren en entrevistas diversas, no se evidencia nada que apunte a ello. O sus "víctimas" son muy tontas y solícitas; o el tipo es extremadamente hábil en la labor de seducción o ha llegado a un punto en el que su camino se ha torcido en perjuicio de otros.

Por lo que narras y describes, se te insinuó, flirteó contigo, notó que no te era indiferente, te gustó, te atrajo por su físico, por su trato, sus "conocimientos", su perspicacia, su labia y elocuencia, te sedujo y te sentiste seducida. Te deseó y lo deseabas. Al final, los dos cedieron, y "gozaron", uno más que otro o los dos igual de poco o de mucho según el contexto, el ambiente y el estado emotivo, independientemente del epílogo anecdótico de los desencuentros posteriores. (Me recuerda alguna escena que viví yo mismo tiempo atrás). Tú misma lo reconoces, en el sentido de uno de los videos del mismo señalado, "tú eres la responsable de lo que te pasa". ¿Te forzó, te extorsionó?

Entonces, no lo promovió, aunque sí lo solicitó, como cualquier persona puede solicitar un momento de intimidad con la persona con quien construye una relación, así sea efímera como cuando se liga en el bar para no volverse a encontrar. ¿Ofreció? Sí, lo dices, a veces de forma sutil, alguna vez de forma directa y tú no negaste ni afirmaste; pero, tampoco cerraste la puerta a las señales "ominosas" (de serlo), no saliste corriendo ni cortaste la experiencia.

¿Facilitó? Pues, sí, se puso él mismo en bandeja de plata, según describes, y hasta el viaje, si damos crédito al joven del audio. Era decisión tuya y de muchos más presentes y quizás en la misma situación (veo en sus videos y tus extractos que hay hombres que tal vez también hicieron conexión de la misma manera con otras personas del grupo) tomarlo o dejarlo, al final lo tomaste.

¿Consiguió la intimidad contigo? Obvio, porque tú lo permitiste y no por engaño. Por lo que dices, siempre fue claro. ¿Trasladó? No, te cursó invitación, pero no fue por ti ni mandó por ti para subirte a un vehículo y llevarte hasta él o no lo aclaras a diferencia de lo que aparentemente sucedió con las chavas descritas por el joven del audio (que habrá que cuestionar si no lo mueve también "la envidia" cuando describe al grupo como harem del indicado). De nuevo fue decisión tuya (y de ellas), por curiosidad para empezar. Siendo tan caro el boleto... como decimos en México, "a la gorra ni quien le corra", y "a quién le dan pan, que llore", sino aquel que esperaba bizcocho y obtuvo pan ázimo. ¿Cuántos de los presentes tendrán una narración enteramente distinta, aun habiendo experimentado lo mismo? Cada quien cuenta según le fue en la feria. Y no hubo violencia física ni moral, porque las reacciones "terapéuticas" de los asistentes no caen en ninguna de esas categorías, aun cuando impliquen vulnerar la psique de los "pacientes" en busca de un sentido para sus vidas (eso implica la autosanación).

¿Te sujetó a trabajos o servicios forzados, te extirpó un órgano (no cabe la metáfora de arrancarte el corazón al sentirte decepcionada por el regular sexo que obtuviste o la desfachatez, cinismo y desapego del individuo)?

¿Se trata de veras de una secta? Habría que investigar más a fondo. Hasta donde investigué, el tipo no se ostenta como "gurú" o cosa parecida y su organización no consta como iglesia o semejante, acaso como "fundación". Otro tema es que sus seguidores lo califiquen de tal. En tanto conferenciante (ya para este párrafo he revisado varios de sus videos, para que no me cuenten y en general me parecen sensatos, de sentido común), quizás peca de presentar sus dichos, sentires y pensamientos "honestos" como una "verdad" filosófica adaptable a todos, sensible (hasta sensiblera), y su comportamiento pastoral conduce a más yerros interpretativos de parte del público y quienes, quizás ignorantes de muchos temas, no atan ni desatan que en su perorata revuelve la filosofía socrática con la psicología de Erich Fromm y las meditaciones de Viktor Frankl, entre otras corrientes de pensamiento, tal vez por su formación aparentemente autodidacta.

Sí, concedo y comulgo con la idea de que presumiblemente (no quiero usar a propósito el término "evidentemente") el tipo abusa de su condición y aprovecha la vulnerabilidad para envolver, manipular y seducir, incluso empleando la verdad tras de cada persona. Tú misma lo anotaste en el mensaje que le enviaste para "desindignarte". ¿Qué es la indignación? Según el diccionario: Sentimiento de intenso enfado que provoca un acto que se considera injusto, ofensivo o perjudicial. ¿Qué te ofendió? ¿Que te sedujera y descubrirte aceptando sus escarceos y sugerencias? ¿Que no fueras la única y exclusiva? ¿Que presuntamente a todas las vea como objetos sexuales para su satisfacción? ¿Que esas otras lo vean igual que tú como un objeto sexual posiblemente capaz de satisfacerlas en su deseo y curiosidad, de llenarlas en lo que no reconocen como vaciedad? ¿Que haya construido todo un aparato a modo de trampa para incautos? Desindignarse no implica perdonar ni disculpar, solo hallar la calma tras la ira. Pero, esa calma puede deberse a una reflexión (el ejercicio del espejo es básico) o al hallazgo de falsas justificaciones, pretextos para eludir y enmendar la propia falla.

En tu mismo mensaje a él dices que "lo quisiste". Querer no es lo mismo que amar. El querer está directamente asociado con el deseo. Así que, lo quisiste y te quiso, y ambos se tuvieron. Y ambos son conscientes de que el sexo no llena el vacío que ambos tienen. Ambos buscando aceptación y amor. Porque ambos, no lo negarán, como todos, es algo que buscan porque lo necesitan. Dice el refrán: dime de qué presumes y te diré de qué careces. ¿De qué presume él? ¿De qué presumes tú? ¿De qué presumo yo? ¿Integridad? ¿Estructura emocional? ¿No será que esa pregunta suya a ustedes de por qué no dan oportunidad al amor espera en ustedes la respuesta que él mismo no puede hallar en sí; y viceversa? En las respuestas de él a ti, no afirma ser un iluminado y, al contrario, te invita a mirar la experiencia y lo vivido en ella, lo bueno como lo malo, en tanto mensajes de la divinidad (independientemente de dónde lo ubique cada cual en su religiosidad y creencia). Que conste, no lo estoy excusando. Solo leo, concluyo quizás mal. Pero, nadie sabe lo que trae el costal más que quien lo carga.

Quizás de alguna forma autosanaste o tal vez no. Creo que incluso antes de haber hecho este video que también podría rayar en un acto difamatorio, tuviste que haber pensado no tanto en las consecuencias de tus decisiones y la narraciones de cada cual, o en las causas de las mismas, en si fuiste víctima de él o de tu propia debilidad, sino en lo que hay o falta en el fondo de ti como persona que en principio te llevó a atender sus videos, luego pensar en la posibilidad de acudir a sus retiros (que veo son de distinto tipo, incluidos los sexuales) y finalmente aceptar no nada más la invitación sino el encuentro sexual que, aparte y confiesas, te decepcionó. ¿Qué te decepcionó? ¿Quién te decepcionó?

En mi muy particular experiencia personal y profesional, y quizás habrá más que coincidan y muchos otros que no, desafortunadamente la enorme carga de tabús sexuales, sobre todo entre las mujeres latinas, es buena parte de los conflictos de personalidad y de relaciones. Estamos cargados de prejuicios que nos llevan a mirar el sexo y el amor de maneras no solo equivocadas sino distorsionadas y lo que cae fuera de lo que consideramos "normal" nos parece "raro" (como lo afirma quien dice aquello de que "aquí hay sexo raro"). En la medida que aprendamos a manejar, valorar y conceptualizar adecuadamente nuestra sexualidad como muchas otras cosas que atañen a cada cual, menos nos espantaremos con nuestros cuerpos, deseos, motivaciones, pensamientos o incluso con prácticas que a ojos de la moral resultan a algunos formas de perversión. Por supuesto esto no significa ni sugiere que, en la apertura de los sentidos (y los chakras) y del criterio nos veamos forzados a abrazar aquello con lo que no congeniamos o nos incomoda o lastima. Toda proporción guardada, ¿Sade fue al siglo XVIII lo que Jodorowsky al XX y tal vez Ponce podría ser al XXI?

Está bien cuestionar al "sanador". Pero, si lo que se espera es que el sanador no ocasione dolencia, entonces el doliente está cegado por sus expectativas. Toda terapia implica confrontar los propios demonios y ello duele y mucho. Exorcizar los traumas y frustraciones del yo no puede suceder sin el resquebrajamiento del alma y el espíritu. La transacción no es siempre tersa, por no decir que casi nunca. No de otra manera se consiguen la metamorfosis y la trascendencia, la evolución. Los profesionales de la psicología y la psiquiatría, o los que tenemos bases de dichos conocimientos para nuestra particular profesión (en mi caso soy Comunicólogo, comunicador, escritor) lo sabemos bien. Hasta donde sé, este hombre ni siquiera hace público su currículo profesional y su desenvolvimiento me recuerda, toda proporción guardada, el de Alejandro Jodorowsky que en su momento, en los setentas, experimentó situaciones como las que aquí narras y describes, escandalizando a la sociedad de la época y hoy es un sólido referente teórico para muchos. Yo mismo, en alguna ocasión, como maestro de algunas materias que han requerido contacto físico en los ejercicios respectivos hube de ser tachado injustamente de "acosador" y opté por dejar la práctica, porque enseñar ciertos tópicos y materias "de lejitos" no surte el mismo efecto (aun cuando, sí, se corren determinados riesgos de ida y vuelta). Hoy, la gente está tan de mírame y no me toques... Lo que impera es la incomunicación, empezando con la incomunicación con uno mismo.

¿Cuántas personas más como tú o él puede haber en el mundo distorsionando ya la terapia, ya los resultados, ya los medios,  ya los métodos, los contenidos, ya las finalidades y las consecuencias, sin cuestionarse primero sobre los fundamentos que sostienen sus principios individuales, personales, grupales, y la razón de ser de las cosas? Por lo pronto tú ya nos revelaste a varias "víctimas". Y no, discrepo totalmente contigo, incluso por experiencia propia, no hubiera sido ni un ápice de cómodo haberte quedado callada. Hubiera sido peor, porque no habrías confrontado tus miedos, dudas y certezas, tus sueños y tus falencias. No escuches a los demás, amigos, familiares, especialistas, no leas estas líneas como verdades absolutas. Las únicas respuestas están dentro de ti, en tus lágrimas y tus sonrisas, en tus decisiones, en tus omisiones. Hablaré como escritor de ficción: para que la heroína se desarrolle y recorra el camino de la aventura y el cumplimiento de su misión requiere de un villano y un mentor (a veces encarnados en el mismo), para conocerse y potenciarse, para crecer y sobre todo ser. Aprendiste cosas del modo duro. La vida no es fácil y por ventura y bendición has podido contar tu experiencia que si la comparamos con las de @MujerLunaBella alguien podría calificarlas de pálidas. Pero, son tus experiencias y eso es lo importante.

Ahora yo me pregunto cuando veo videos como los tuyos o los de él: ¿Estos son los influencers de más de cien mil seguidores? ¿Qué están transmitiendo a sus audiencias aparte de tutoriales, entretenimiento, información variopinta, conocimientos? ¿Qué los distingue de nosotros, los que alguna vez hicimos contenidos para los medios tradicionales, radio, prensa y televisión? Me gratifica entonces no tener tantos seguidores ni tantas visualizaciones, ser un despojo del algoritmo de YouTube y aun así estar, a veces, en el ojo del huracán y hasta vigilado por políticos, autoridades y seguidores de seguidores. Algo tengo para dar, parece.

Finalmente, de verdad, con toda honestidad, lamento que hayas tenido esta traumática experiencia. Respeto tu derecho a expresarla y, desde tu óptica, alertar a otras personas, sobre todo mujeres, encendiendo por lo pronto la luz de la duda, siempre bienvenida. Solo sugiero, si me lo permites, que no lo hagas más grande (en tu interior) de lo que realmente podría haber sido o es, y entresaques lo mejor de la experiencia para tu bien, tu crecimiento y desarrollo personales. Y lo mismo digo a quienes lean mi intervención que, antes de emitir ningún juicio sobre lo que he expuesto (ya veo venir la andanada), reflexionen, se cuestionen a sí mismos, como yo he venido haciendo conmigo desde el momento que he atendido tu video. Y, si tu dicho conduce al descubrimiento real de una probable y efectiva comisión de delito, pues que se actúe con justicia. Y si Ricardo Ponce no es delincuente pero está procediendo de formas lesivas, pues tendrá que corregir su actuar.

Remato recordando (aunque suene a Ponce, no es a él a quien me remito) a Miguel de Unamuno que, sin ser enteramente socrático acotaba y llamaba la atención a los otros afirmando en su personalismo: "Hablo de mí porque es el hombre que tengo más a mano". Así, expliquémonos la existencia desde cada cual de nosotros, en vez desde la experiencia vicaria y especulativa de los otros. Sí, podemos y es deseable ser empáticos e indignarnos por el abuso que sufren aquellos, pero empático no significa ni convalidar resquemores ni justificar arbitrariedades. Juzguemos por lo que somos, no por lo que creemos ser y con la humildad de saber que el buen juez por su casa (su corazón y su mente) empieza.

Actualización dos semanas luego

Dos semanas luego de escribir este artículo y de efectuar la influencer que lo detonó las denuncias respectivas iniciando un proceso legal en contra del presunto culpable de su fractura moral, este publicó en su canal de YouTube el siguiente video como "respuesta", sin expresar ninguna frase legalmente comprometedora salvo una afirmación para reflexionar en los términos de lo que ya he escrito en otros artículos

Ningún ser humano debería de crucificar a otro ser humano, mucho menos en redes sociales y mucho menos sin ninguna prueba legal. — Ricardo Ponce.

Si bien es cierto que nadie "puede crucificar a otro ser humano sin pruebas", también es cierto que muchas veces la falta de pruebas por cualquier motivo que puede ir desde el temor, la sorpresa, la indolencia, la ignorancia, la conveniencia de intereses de una o ambas partes, la extorsión, etc., también ha sucedido más de una vez que se regodean los impunes para desgracia de los vulnerables.

Entiendo bien tanto la postura de Ponce como la de las mujeres y hombres que se han manifestado, no en su contra como de sus actos y procederes que hoy puede él mismo "justificar" bajo el discurso de estar en una constante exploración de si mismo, como hacemos todos, y de autosanación (la que nunca es completa y nunca termina sino en el momento de la muerte).

¿La mentira que cambió su vida? Sin duda también la de otros. La pregunta estriba en dónde, no tanto en quién, radica la mentira. Ya veremos en un futuro cercano cómo se resuelve este caso. Lo cierto es que, tanto de un lado como de otro, el daño está hecho.



Políticos mostrencos


LA REVISTA Polemón publicó recientemente un artículo relativo a la presumible evasión de impuestos de Arne Ausden Ruthen, aquel personaje político mexicano que, igual a otros como los Supercívicos, se destacó por andar a la caza de bienes mostrencos y exhibir en redes sociales y plataformas de streaming como YouTube a los ciudadanos o funcionarios corruptos o indolentes que, abusando de su poder o en su ignorancia de las leyes cometen toda clase de atropellos, ya como ciudadanos, ya como autoridades a lo largo y ancho de todo el país, alegando hacer valer el derecho, en especial los de tránsito y propiedad.

Modifica YouTube sus políticas, otra vez ¿censura disfrazada?

Lo siguiente parecería no tener relación con lo dicho. Sin embargo...
Nuevamente la plataforma de streaming de video (de la que Indicios Metropolitanos forma parte desde casi el inicio de la misma) ha vuelto a modificar sus políticas y es seguro que esto ocasionará más descontento de quienes ya veníamos padeciendo de más y más restricciones, algunas de ellas relacionadas con la monetización propiciando que sean los grandes anunciantes, las grandes firmas productoras las más favorecidas.
Esta vez, la restricción más preocupante, sobre todo para quienes nos dedicamos a la generación de contenidos informativos es la que dice a la letra:

Restricciones de reconocimiento facial: Las Condiciones del Servicio ya establecen que no puedes recopilar información con la que se pueda identificar a una persona sin su autorización. Si bien esto siempre había incluido la información de reconocimiento facial, ahora aparecerá de manera explícita en las nuevas Condiciones.

Como puede leerse, esta restricción abre una peligrosa ventana antidemocrática con la que se estará dando un pretexto y justificación legaloide incluso a las figuras públicas para no ser mostradas en entrevistas o reportajes o exhibidas en la comisión infraganti de presumibles actos de corrupción, como Pío, el hermano incómodo del presidente, o el presunto violador y ex candidato a gobernador de Guerrero Félix Salgado Macedonio, o cualquier ciudadano tachado peyorativamente de "lord" o "lady", incluso los ya afectados tiempo atrás que podrían solicitar la remoción de contenidos que los muestre e identifiquen.
Las entrevistas no serán tanto problema, pues se supone un mutuo consentimiento evidente para mostrarse. Pero, en el caso de notas y reportajes, o videos de factura ciudadana y no profesional tendría el creador que estar solicitando permiso a diestra y siniestra y ello, de nuevo, acabará por matar al periodismo independiente y sin los recursos técnicos, económicos o de infraestructura para cumplir con los requisitos y acabará por agravar la ya de por si preocupante crisis de contenidos que afecta a todos los medios, tanto tradicionales como digitales. Es decir, la mayoría de nosotros, podríamos resultar si no demandados por terceros, afectados con las penalizaciones respectivas de la plataforma.
Por otro lado, también podría ser una restricción virtuosa cuando, por ejemplo, en casos como la actual exhibición de facturas de Mexicanos Contra la Corrupción por parte del gobierno mexicano, da a la imagen de los señalados valor de criminales sin pruebas fehacientes.
Estas modificaciones de YouTube entrarán en vigor el 1 de junio del actual año y probablemente ese tipo de prácticas "informativas", entre otras, copiadas de aquel memorable programa de los ochentas del siglo pasado, Infraganti, producido y conducido por el periodista Óscar Cadena para Canal 13, primero y luego para Televisa —prácticas más bien caídas en una forma de entretensión burda disfrazada de clases de civismo—, pudieren llegar a su fin por lo menos en la plataforma YouTube a la luz de los nuevos requisitos.

Entre el exhibicionismo, la cultura como espectáculo y la búsqueda del estado de derecho

Cuando Arne anduvo en Naucalpan en tiempos del ex alcalde Edgar Olvera Higuera​ y en mi terruño florideño haciendo sus gandalladas contra los gandallas (que sí los hay), publiqué varios contenidos dejando claros varios puntos, uno de ellos: entre los vacíos legales hay algunos que no son tales, sino omisiones de los ignorantes de la ley y otros, más abusados, saben aprovechar en su beneficio. Es el caso de los artículos de códigos y reglamentos como el Civil y los de administración pública, los cuales facultan a particulares y gobiernos a obtener beneficio económico de la venta de los llamados mostrencos. Eso hacía Arne: recoger mostrencos acorde con la ley, a contrapelo del entender ciudadano, entregarlos a los gobiernos citadinos o municipales, para que estos a su vez los vendieran como desperdicios reciclables y del producto de la venta sacaba una tajada. Probablemente Arne dirá que no hacía tal y, bueno, le daré el beneficio de la duda.
Hasta donde sé, ya me corregirán los más avezados, esos ingresos son exentos de impuestos, porque se consideran ingresos directos al presupuesto gubernamental, y la parte proporcional dada al particular que haya podido intervenir en el acopio y entrega se consideran una "comisión" cuyo registro fiscal efectúa la propia administración de gobierno, lo que exime de responsabilidad al particular. Esto, por ejemplo, lo sabe muy bien el hoy actual candidato a diputado federal y ex tesorero de Naucalpan en la alcaldía de Olvera, Iván Rodríguez.
Por supuesto que estos datos no justifican el proceder de personajes como Arne Ausden Ruthen como dije en su momento, como tampoco justifican los argumentos defensivos y hasta violentos de los ciudadanos "propietarios" de los mostrencos que aquellos han exhibido en redes sociales construyendo una nueva "corte" de lores y ladys antecedidas del signo de etiqueta o hashtag.
Claro que cuando los gobiernos entienden la ventaja de esto toman el asunto en sus manos y prefieren enviar sus cuadrillas de Servicios Públicos de la mano de las direcciones de movilidad a recoger esos mostrencos por su cuenta y sin intermediarios, a sabiendas de que nadie más entre los ciudadanos hará la labor respectiva, no por falta de ambición, sino por distorsión de la idea de propiedad y por ignorancia de las ventajas que da la ley en este tópico a las partes.
Esto implica un justificante más para que servicios públicos como el de limpia se coludan con sindicatos de pepenadores, por ejemplo, y para que los ayuntamientos sigan sin apostar a la generación de energías limpias mediante el reciclaje, compostaje de desechos sólidos, tratamiento de aguas residuales y reconversión de cuerpos de agua y afluentes, todo esto sin mencionar los intereses oscuros que por el ámbito de movilidad se han construido al amparo de diversos proyectos de desarrollo urbano —aunque días atrás nos hayan "alegrado la pupila" con la nota sobre la próxima reconversíon del Río Hondo, sin aclarar los otros intereses marginales alrededor del tema como son la derivación de agua para la Ciudad de México, la construcción de un tren ligero suburbano y que vienen barajándose desde 2020, si no más atrás.

Tras la broma, la verdad asoma

La seudonota que da pie al artículo de Polemón —medio a todas luces con funciones de pasquín oficialista al servicio del actual gobierno como otrora otros medios lo fueran de gobiernos anteriores y hoy el partido en el poder asocia como ligados al oficialismo opositor, tal cual describen por ejemplo al diario Reforma—, me parece que apunta más a remover el fango que pudiere afectar de algún modo a la senadora Xóchitl Gálvez, ex delegada en Miguel Hidalgo, y a la sazón jefa del implicado y quien hoy ha dejado las filas del PAN para sumarse al PRD en la lógica de la alianza armada para contrarrestar el peso de MORENA, como se puede leer en otra nota, de un día anterior referente a los tejes y manejes, préstamos y cochupos legislativos.
O sea, hoy ya no estamos ante políticos grillos ni chapulines, sino de langostas que de tanto brincar de un partido a otro, no solo cambian de color camuflándose con el entorno, no solo chirrean y zumban al tono de ideologías desgastadas, sino se han vuelto franca plaga ansiosa por consumir lo sembrado y desdibujar ni más ni menos que al propio sistema de partidos que la ha hecho posible. Un ejemplo muy actual lo tenemos en Naucalpan con el regidor por MORENA, Christof Gorg Lechuga, quien optó por sumarse a las filas del PAN, en plena temporada de campañas, para apoyar a la candidata a alcalde Angélica Moya y dando la espalda a Patricia Durán.
Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que ya no hay partidos, aun cuando los nuevos como el de la maestra Elba Esther Gordillo (Redes Sociales Progresistas o R.S.P) opinen lo contrario, y eso es un problema serio que a todos los votantes nos meterá en un dilema en las urnas al corroborar que de todos no se hace uno y al final no hay por cual votar, ya ni siquiera valdrá aquello de "más vale malo por conocido que bueno por conocer".
Dada esta circunstancia, la puerta para el aumento radical del abstencionismo y la anulación y la elección del voto blanco por candidatos no registrados (como de costumbre les presto mi nombre: José Antonio de la Vega Torres, para anotar en la casilla blanca, si así prefieren y mejor que citar aun desconocido Chucho Pérez) característicos de elecciones intermedias no se hará esperar como ya escribí tiempo atrás.
Es muy común, históricamente se sabe, está registrado y es público, el promedio de participación en las elecciones intermedias en México ha sido por lo general menor al cincuenta por ciento, en comparación con el promedio que sucede en las elecciones no intermedias (presidenciales) superior incluso al sesenta por ciento [(INE, 2016); (INE, 2019: p. 13-16)].

Estos porcentajes que van de la mano de la estructura poblacional han ido disminuyendo sin embargo tras la primera elección transitoria, es decir que llevó a una legal y legítima transición de partidos con el triunfo del panista Vicente Fox Quezada y que significó el "final" de sesenta años de una "dictablanda" bajo las siglas del PRI. Las elecciones de 2018, no obstante, fueron excepción a la nueva regla al registrarse la participación más alta (casi 63%) y la victoria más holgada en dieciocho años (no treinta, como describen algunos que gustan de incluir el periodo de Ernesto Zedillo, dadas las condiciones en que se suscitó tras el magnicidio de Luis Donaldo Colosio). De ahí también que los embates del ahora presidente Andrés Manuel López Obrador contra unas instituciones que hicieron posible su llegada al poder de forma legal y legítima no sea una afrenta contra ellas y el sistema político que las sustenta, sino al ánimo mismo del pueblo que lo eligió con su voto libre (HERNÁNDEZ, 2008).



Reducir o aumentar la brecha

El reto a vencer por los actuales partidos políticos y sus candidatos en contienda está en provocar aumento en la participación de los jóvenes entre las edades de veinte y treinta y cinco años, así como la de los varones, pues también es sabido que la participación femenina ha sido históricamente mayor.
Aun así, las prácticas para la selección de candidatos, en especial de los nominales siguen estando sujetas a los prejuicios añejos de incluir personalidades famosas de otros ámbitos distintos del político por considerar que la popularidad, la fama o hasta la infamia pueden ser espectaculares factores determinantes del voto. Es posible que ello funcionara en el pasado; pero, las elecciones más recientes han demostrado que no es una regla inamovible.
Cierto, la Constitución es clara en la letra al especificar que todo mexicano tiene el derecho a votar y ser votado; pero, los mexicanos ya empezamos a preguntarnos seriamente si de veras cualquiera, aun con ese derecho, puede ser un buen candidato y sobre si es una persona con la capacidad suficiente, las habilidades necesarias, conocimientos y experiencia para fungir como representante popular, legislador, funcionario público o gobernante local, estatal o federal. Los ejemplos de pifias abundan y poco importa si cuentan con títulos profesionales, doctorados, o si son cualquier hijo de vecino. Este tema es un grave pendiente que todos los partidos políticos tendrán que revisar y considerar desde ya y a futuro si pretenden erigirse en instituciones políticas con credibilidad bien sustentada y no funcionar solo como meras franquicias electorales, más interesadas en mamar del presupuesto que en servir a los intereses de quienes, simpatizando con sus principios, ideología y miembros, los favorecen con su voto útil.
Lo que está en discusión hoy y da la importancia que reviste a las actuales elecciones no es tanto, como algunos consideran, la "estabilidad de México" o la "democracia mexicana", sino el sistema de partidos como factor determinante de dicha estabilidad y de tal democracia. Estamos atestiguando a todas luces y quizas el final de la partidocracia.

Votar o no votar

Es de especial importancia considerar, tanto por parte de los votantes como por parte de candidatos y partidos, los factores que de acuerdo con los estudiosos del tema posibilitan y justifican la participación ciudadana, pues no podemos olvidar que, aun cuando un triunfo sea legal en democracia, entre más baja sea la participación más ilegítima será la victoria del ganador y por tanto menor la calidad de la democracia en cuestión. La participación electoral es un indicador que sirve para medir la confianza pública en el gobierno y la participación ciudadana en el proceso político (INE, 2019: p. 54-71). Los factores a referir son:

  • ▶La confianza en el gobierno es esencial para la cohesión y el bienestar sociales. 
  • ▶En una situación de adversidad económica, las personas se movilizan para votar en un afán de castigar al gobierno por los malos resultados de la gestión en la economía, aumentando la participación electoral.
  • ▶Los problemas económicos provocan una decepción de las personas hacia el sistema político, haciéndola menos propensa a votar [v.t. (DW, 2021: min. 7)].
  • ▶El efecto de la adversidad económica sobre la tasa de participación electoral depende del grado de desarrollo del estado de bienestar de cada país. Es decir, las condiciones económicas adversas tienden a deprimir la participación electoral en los países desarrollados (donde los programas de seguridad social son avanzados), mientras que en los países en vías de desarrollo tiende a aumentarla considerablemente.
  • ▶La intensificación de la competencia política en México hizo necesaria la integración de nuevos segmentos de la población a la arena política, conduciendo a un aumento en la movilización de grupos de personas pobres y menos educadas.
  • ▶La complejidad electoral es un fenómeno estructural y multidimensional, en el que se condensan distintos factores o formas de dificultad y exclusión sociales, con diversas intensidades que, por sí solos o potenciados al interactuar con los demás, hacen más laborioso, complicado e incluso obstaculizan las actividades operativas en materia electoral a cargo de las delegaciones y subdelegaciones del INE.

Para las próximas elecciones hay otros datos que tendrán un peso específico y determinante y son los resultantes de la propia crisis nacional y mundial que nos afecta producto sobre todo de la pandemia de Covid-19. Datos que pocos han considerado en el análisis proyectivo.
De acuerdo con los datos del INEGI e INE, la lista nominal —es decir la que contiene a todos aquellos ciudadanos que solicitaron su inscripción al Padrón en territorio nacional y cuentan ya con su Credencial para Votar con fotografía vigente— actualizada al 15 de abril de 2021 consta de 93'935,039  electores registrados, siendo el 52% mujeres y el 48% varones y el 35% (32'809,448) jóvenes entre 20 y 35 años, es decir la generación que para 2024 tendrá en sus manos y de manera práctica las decisiones sobre el destino y futuro del país.
Fuente: INE

En cambio, el padrón electoral —es decir en el que se encuentran todos los ciudadanos mexicanos que solicitaron su inscripción al mismo en territorio nacional, con la finalidad de obtener su Credencial para Votar con fotografía y así ejercer su derecho al voto— actualizada a la misma fecha consta de 94'686,022 electores registrados, con el mismo porcentaje de distribución entre hombres y mujeres. O sea, la diferencia adicional de 750,983 ciudadanos se comprende por aquellos electores que alcanzaron la mayoría de edad y/o los que renovaron su registro por algún motivo como pérdida de documento o cambio de domicilio, por ejemplo.
Los funcionarios de casilla utilizan la lista nominal para efectuar el registro de la participación ciudadana durante los comicios. Pero, ello no es garantía de la novedad que quiero destacar aquí y es efecto de la pandemia: tendremos una lista nominal y un padrón inflados (no fraudulentamente), conteniendo registros no actualizados de ciudadanos electores fallecidos por causa del Covid-19 que ha implicado, como dije en otro artículo, un exceso de mortalidad (GOBIERNO DE MÉXICO, 2021) aun no suficientemente medido que a la fecha rebasa las doscientas setenta mil defunciones, según estimaciones oficiales o más de quinientas mil, según las proyecciones menos conservadoras.


Este hecho y dato se prestará con toda seguridad para que candidatos y partidos se monten en alegatos sobre presumibles fraudes electorales, como la emisión de votos en ausencia, aun a pesar de que la ley es clara en este tema concreto al especificar que solo puede realizarse tal mediante una carta poder judicializada, es decir certificada por un juez del tribunal electoral correspondiente.

Raquetazos al sistema

Revisado todo lo anterior, hay dos reveses que los ciudadanos podríamos dar al sistema político imperante.
El primero de ellos es que todos salgamos a votar, aumentando notable y extraordinariamente el promedio de participación característico de las elecciones intermedias.
El segundo de ellos es todo lo contrario y que, en verdadero castigo, la mayoría aumentáremos la ausencia (abstención) o la anulación o el voto blanco a cotas inimaginadas ante la falta de opciones realistas. Eso sería tanto como darle la espalda al gobierno actual y a todos los partidos, ningunearlos como ellos han hecho con nosotros.
La pandemia, citando al clásico, «nos cayó como anillo al dedo». Aprovechemos estos indicio ya comentados y, al amparo de la sana distancia y la seguridad, contrario a lo que hago comúnmente, los insto a salir a votar como nunca antes o a, de plano, no salir a votar. Si lo primero, anulen marcando la frase emblemática "¡Al carajo!"; o voten en blanco, salvo en los casos en que las opciones en la boleta les resulten aceptables. Si nadie los convence, nadie los obliga ni motiva a votar por el menos peor, por lo que queda, por el malo por conocido en vez del bueno por conocer. ¡Ya basta! Tomemos en serio y hagamos valer la democracia, la misma que hizo llegar a México a la situación actual.
Votar o no votar, hoy, está ahí el verdadero dilema como nunca antes en nuestra historia.

Referencias

  • DW (2021). Cuando la injusticia social polariza (documental, 24 de marzo de 2021). Deutsche Welle. Alemania, 2021. Recuperado en 12 de mayo de 2021, en https://youtu.be/8sA7bRywTew (canal YouTube).
  • GOBIERNO DE MÉXICO (2021). Boletín estadístico sobre el exceos de mortalidad por todas las causas durante la emergencia por Covid-19, Núm. 11, Semana 6, del 7 al 13 de febrero de 2021. Recuperado en 21 de mayo de 2021, de https://coronavirus.gob.mx/wp-content/uploads/2021/03/Boleti%CC%81n_XI_Exceso_Mortalidad_SE6_MX_19Mar2021.pdf
  • HERNÁNDEZ, María Aidé. (2008). La democracia mexicana, presa de una cultura política con rasgos autoritarios. Revista mexicana de sociología70(2), 261-303. México, 2008. Recuperado en 11 de mayo de 2021, de http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0188-25032008000200002&lng=es&tlng=es.
  • INE (2016). Estudio censal sobre la participación ciudadana en las elecciones federales de 2015. Instituto Nacional Electoral. Dirección Ejecutiva de Capacitación Electoral y Educación Cívica. México, 2019 Recuperado en 11 de mayo de 2021, de  http://biblioteca.diputados.gob.mx/janium/bv/ine/2016/estcen_parciu_elfed15.pdf.
  • INE (2019). Estudio muestral sobre la participación ciudadana en las elecciones federales de 2018. Instituto Nacional Electoral. México, 2019. Recuperado en 11 de mayo de 2021, en https://centralelectoral.ine.mx/wp-content/uploads/2019/08/EMPC-2018.pdf.
  • INE (2020).Acuerdo del Consejo General del Instituto Nacional Electoral, por el que se aptueba el Programa de Promoción de la Participación Ciudadana para el Proceso Electoral Concurrente 2021-2021 (Educación Electoral).. Instituto Nacional Electoral. México, 2020. Recuperado en 21 de mayo de 2021, en http://www.dof.gob.mx/2020/INE/CGord202009_30_ap_18.pdf